FUE SUEÑO AYER, MAÑANA SERÁ TIERRA...
Fue sueño ayer, mañana será tierra. ¡Poco antes nada, y poco después humo! ¡Y destino ambiciones, y presumo apenas punto al cerco que me cierra!
Breve combate de importuna guerra, en mi defensa, soy peligro sumo, y mientras con mis armas me consumo, menos me hospeda el cuerpo que me entierra.
Ya no es ayer, mañana no ha llegado; hoy pasa y es y fue, con movimiento que a la muerte me lleva despeñado.
Azadas son la hora y el momento que a jornal de mi pena y mi cuidado cavan en mi vivir mi monumento.
Autor: Francisco de Quevedo | Puntuación: 5.00
Puntuar poema
Envia a un amigo |