EL JARDÍN DE TUS DELICIAS
Flores, pedazos de tu cuerpo; me reclamo su savia. Aprieto entre mis labios la lacerante verga del gladiolo. Cosería limones a tu torso, sus durísimas puntas en mis dedos como altos pezones de muchacha. Ya conoce mi lengua las más suaves estrías de tu oreja y es una caracola. Ella sabe a tu leche adolescente, y huele a tus muslos. En mis muslos contengo los pétalos mojados de las flores. Son flores pedazos de tu cuerpo.
Autor: Ana Rossetti | Puntuación: 5.00
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