Perfil Público de alexio
Alejandro Tamarit
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Puntos
Día 108.60
Puntos
Semana 108.60
Puntos
Mes 108.60
Puntos
Año 0
Seguidores
0
Seguidos
PARKING — una historia por partes que no te puedes perder.
Marco era un verdadero desastre. No era organizado ni tenía intención de serlo. Cada mañana se despertaba con un olor a colonia distinto: el de las chicas que llevaba a casa cada noche. Tan despistado era que escondía las bragas de cada una por ahí, de cualquier manera, y ellas acababan marchándose sin ropa interior porque él ni sabía dónde las había dejado. Para Marco aquello era parte del juego; para ellas, no tanto.
Su vida era un caos improvisado, casi una broma constante. Su padre había muerto hacía unos años y su madre, prácticamente en estado vegetal, solo encontraba un poco de sentido imaginando el día en que vería a su hijo casado. Una ilusión que parecía imposible viendo cómo vivía Marco.
En el trabajo todos le tenían cariño. Era alegre, risueño y no le molestaba que se metiesen con él. Sobre todo por una manía extraña: aunque todos los empleados tenían plaza de parking, él nunca la utilizaba. Prefería levantarse dos horas antes para buscar un hueco en un barrio donde aparcar era casi imposible. Para Marco, encontrar sitio era como ganar una pequeña batalla diaria. Un triunfo absurdo, pero suyo.
No usaba GPS. Cada día conducía por un lugar diferente. Si llovía, bien; si hacía sol, también. Para él cada día había algo nuevo que descubrir, aunque fuese solo una calle distinta.
Hasta que un día todo cambió.
Mientras trabajaba, su madre lo llamó:
—No me encuentro bien —dijo con voz débil—. No es grave, pero ven.
Marco avisó a sus compañeros y salió corriendo. Al llegar a su barrio, se llevó un golpe inesperado: la policía había cerrado todas las calles. Estaban grabando una película y ningún coche sin plaza de garaje podía entrar para no romper la ambientación.
Él intentó explicar su situación:
—Mi madre está mal, necesito entrar.
El policía solo respondió:
—Llame a una ambulancia.
Marco buscó el móvil. No estaba. Revisó el coche. Nada. Salió, volvió sobre sus pasos… y vio el móvil roto en el suelo. Se le debió caer hablando con la policía.
¿Y ahora qué?
No podía entrar. No podía llamar. Y su casa quedaba lejos. Encontrar un vecino con garaje justo en ese momento era casi un milagro.
Hasta que sonó una bocina.
Era una vecina de su calle, que acababa de llegar para aparcar en su garaje. Lo vio nervioso, alterado, casi temblando. Entendió que algo pasaba.
—Súbete —le dijo—. Vamos.
Cuando llegaron, su madre estaba en el suelo. La vecina llamó a la ambulancia. En cinco minutos estaban allí. No era grave; sobreviviría. Marco lloró de alivio y dio gracias a Dios, aunque nunca había creído en nada. También dio gracias a la vecina, sin la cual quizá habría llegado demasiado tarde.
Cuando la ambulancia se llevó a su madre, Marco se quedó solo en casa, pensando.
La vida no puede ser solo improvisación. A veces necesita un plan.
Si hubiera tenido garaje, nada de aquello habría pasado.
Ese pensamiento lo perseguía… pero también lo despertó.
Desde ese día, Marco cambió.
Ayudaba a su madre. Dejó atrás el caos. Tiró las bragas escondidas por la casa. Compró dos plazas de garaje: una para su casa y otra para el trabajo.
Y la vecina…
Empezó a verla más. Era simpática, sociable, guapa. Siempre había estado ahí, pero él nunca se había fijado de verdad. Hasta ahora.
Quedaron una noche a cenar. Luego otra. Y otra. Cena, comida, cena, comida… hasta que lo que su madre soñó durante años se volvió realidad:
Marco se casó.
Adiós libertad caótica.
Adiós vida sin reglas.
Pero no lo echaba de menos.
Porque, por primera vez en su vida…
Era feliz.
---
El mundo se acabó un martes a las tres de la madrugada,
Poca gente se dio cuenta porque a mayoría durmiendo estaba.
No se dio cuenta,David, que se había negado a contarle el cuento que su hija tanto deseaba , porque tenía mucho que hacer , el trabajo le reclamaba.
No se dio cuenta,Fermín, que no se había reconciliado con la mujer que tanto amaba , porque tenía partido ,ya el miércoles le pediría la mano,menuda sorpresa le esperaba.
Tanto se dejó por hacer , tantas ocasiones se perdieron, mientras el planeta, poco a poco , a su vejez, llegaba, que pienso , cuánta razón tiene ese refrán que dice algo así como : Lo que puedas hacer hoy , no lo dejes para mañana.
El otro día iba paseando
por las calles del cabanyal,
Pensando, imaginando ,
cómo siempre que salgo andar.
De repente,una pareja me paró
, muy a mi pesar,
me preguntaron, caballero,
hacia dónde para el mar?
Yo, que lo he visto tantas veces,
les di las instrucciones como si
buscaran una calle más ,pero para
ellos , que era la primera,sonaban
a rico manjar.
Qué contentos se pusieron, cuando
oyeron,
os quedan doscientos metros nada
más .
Yo , contento también me puse y
a la playa fui a parar,
hacía tiempo que no disfrutaba
de un paseo junto al mar.
Oye, cómo fue el examen?
Regular, metí la gamba en varias preguntas.
Pués haber metido un bogavante, quizás te hubieran corregido mejor.
UNA PALABRA
Soy gran e ilustre caballero, fiero luchador
de las nobles causas un valeroso defensor
No temo, no, a una encarnizada contienda
jamás ha existido insulto que a mí ofenda
Tampoco a este mortal horroriza la enfermedad
mas existe una palabra que lo llena de ansiedad
A los dioses no tengo temor, juego con el destino
pero una palabra, causa en mi espíritu un remolino
Un vendaval, un mar embravecido, el fuego, me divierten
tan sólo una palabra, sólo esa, en indefenso me convierte
De la muerte, a mi tan cercana, me he hecho amigo
y a una palabra, quitar la trascendencia no consigo
Sin inmutarme, mataría a un demonio o a un dragón
una palabra, una, bien puede atravesarme el corazón
Multitud de crueles batallas internas he disputado
en todas menos en una, gloriosamente he triunfado
Los sobornos, los chantajes, a mi alma no inmutan
no obstante una palabra hay que mi ánimo permuta
¿Qué palabra puede hacer temblar a este hombre?
Esa palabra, querida mía, esa palabra es tu nombre.
Enviado por thauker
EN EL MÉDICO
- Doctor, doctor, tengo complejo de fea.
- De complejo nada, oiga.
No sé con qué armas se luchará en la tercera Guerra Mundial, pero sí sé con cuáles lo harán en la cuarta Guerra Mundial: Palos y piedras.
Albert Einstein
EL TIEMPO
El tiempo es la única dimensión intangible,
se agota poco a poco sin hacer ruido.
Pasan los años y los minutos se convierten en horas y las horas en días,
hasta que llega el momento en que nos damos cuenta de lo necios que hemos sido por haberlo perdido.
Tarde ya es para mí, y por eso lloro todos los segundos que malgasté.
Ya no hay vuelta atrás, ni opción de recuperar lo perdido,
por eso el tiempo que te queda y que nunca más tendrás,
aprovéchalo y construye un recuerdo intenso que te acompañe hasta que tu tiempo se agote.
George Pellicer
(Colaborador de Yavendrás)
UNA PALABRA
Soy gran e ilustre caballero, fiero luchador
de las nobles causas un valeroso defensor
No temo, no, a una encarnizada contienda
jamás ha existido insulto que a mí ofenda
Tampoco a este mortal horroriza la enfermedad
mas existe una palabra que lo llena de ansiedad
A los dioses no tengo temor, juego con el destino
pero una palabra, causa en mi espíritu un remolino
Un vendaval, un mar embravecido, el fuego, me divierten
tan sólo una palabra, sólo esa, en indefenso me convierte
De la muerte, a mi tan cercana, me he hecho amigo
y a una palabra, quitar la trascendencia no consigo
Sin inmutarme, mataría a un demonio o a un dragón
una palabra, una, bien puede atravesarme el corazón
Multitud de crueles batallas internas he disputado
en todas menos en una, gloriosamente he triunfado
Los sobornos, los chantajes, a mi alma no inmutan
no obstante una palabra hay que mi ánimo permuta
¿Qué palabra puede hacer temblar a este hombre?
Esa palabra, querida mía, esa palabra es tu nombre.
Enviado por thauker
EN EL MÉDICO
- Doctor, doctor, tengo complejo de fea.
- De complejo nada, oiga.
No sé con qué armas se luchará en la tercera Guerra Mundial, pero sí sé con cuáles lo harán en la cuarta Guerra Mundial: Palos y piedras.
Albert Einstein
EL TIEMPO
El tiempo es la única dimensión intangible,
se agota poco a poco sin hacer ruido.
Pasan los años y los minutos se convierten en horas y las horas en días,
hasta que llega el momento en que nos damos cuenta de lo necios que hemos sido por haberlo perdido.
Tarde ya es para mí, y por eso lloro todos los segundos que malgasté.
Ya no hay vuelta atrás, ni opción de recuperar lo perdido,
por eso el tiempo que te queda y que nunca más tendrás,
aprovéchalo y construye un recuerdo intenso que te acompañe hasta que tu tiempo se agote.
George Pellicer
(Colaborador de Yavendrás)
