Perfil Público de alheli
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La niña tomo su diadema y desde los reflejos del sol en su cabellos, se irguieron orejitas blancas con rosa, peluditas se doblaban alegres o tristes sin depender del corazón.
Sus zapatos rojos con la sangre de la caoba, con la sombra enmarcando el vuelo amplio de su vestido, se cerro el armario.
Afuera el tocador empalidecia lleno de una humareda de polvoretes. Mañana nacería un crisantemo rojo en la catedral de España,
Y el rosal lloraba ya sin espinas
La niña ya no estaba, y afuera la fiesta de té.
Muere el amor pero no hay tumba.
Vuelan por ello fantasmas, no de los muertos sino entre los vivos.
Cordilleras de bruma, empañando los edificios.
El dios muerto que con burla mira a su sarcófago
Mira y mira, y de su risa se corroen las citas que sepulta el calendario.
Paso que el pedacito de pimienta que yo quería, saco un disco en día y noche. Después de ello no he querido volverlo a ver. Fijaos que se vistió en traje de purpurina obscura y dejo su sonrisa natural por una lasciva. Cabello blanco y labios rojos sin sangre. Veía a la pequeña muchacha a su izquierda y casi lloraba al verse ignorado. Un niño al fin, alto y pequeño, con tacón sobre la suela de sus zapatos. Y yo lo quise y los sigo queriendo, pero va! Aquello fue antier.
Para que decir que no le quiero, cuando no es así?
Sí ya le quiero porque impedirme...?
Seguirle viendo, mendigando tracitos de ensueño que brotan según el cielo.
Él no me quiere, pero ¿acaso no soy niña para llevarlo?
si se cierran las calles, si se acaban los días de clases.
Que inutil es sentir, pero lamentablemente..¿No la vida solo esta para ser sentida?
Como pajarillo que corteja batiendo sus alas y dando saltitos.
Como conejito moviendo la punta de su hociquito rosa.
¿Que soy yo más que mujer?
¿Para que le quiero? si me dejará.
Me dirán que le quise y después le olvidé,
¿mi amor al final terminará en falso?
Me dirán que me dejo porque le molestaba
¿quedará mi vida sin dirección por haber amado?
Me dirán que nuestras partituras eran distintas ,que ibamos a distintos conciertos
¿que me importa quedar sola, si ninguno fue valiente?
Me dirán que no había más que un pasillo en nuestra vida
¿que pues? si ya no hay clases
Me dirán que si no le hubiese amado así seguiría a mi lado
¿que importa el destino si no esta conmigo?
Suena la estrella rosa, rasgándose los hilos de lluvia ahogándose entre los túneles de roca. Caen cataratas por las astas verdes del jardín. Se estrellan los botones del granizo, esparciéndose sobre la tabla por la cual giran ruedas de caucho. Son las cuatro, cuatro cuatro y un uno al lado. Un uno y el sonido del mensaje.
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
LUZ
Si por fin ves la luz al final del túnel, ten cuidado no vaya a ser un tren acercándose a toda pastilla.
La inteligencia busca y el corazón encuentra.
George Sand
EL PESO
Es esta condenada
impotencia.
Esta ausencia
hasta de rabia.
Este peso.
Sí, este peso:
como un frasco
de aspirinas
en un estómago
vacío.
Roger Wolfe
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
LUZ
Si por fin ves la luz al final del túnel, ten cuidado no vaya a ser un tren acercándose a toda pastilla.
La inteligencia busca y el corazón encuentra.
George Sand
EL PESO
Es esta condenada
impotencia.
Esta ausencia
hasta de rabia.
Este peso.
Sí, este peso:
como un frasco
de aspirinas
en un estómago
vacío.
Roger Wolfe
