Perfil Público de charles_colt
Carlos Emilio Correa Méndez
Un poco sobre charles_colt
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Puntos
Día 100.14
Puntos
Semana 100.14
Puntos
Mes 100.14
Puntos
Año 0
Seguidores
0
Seguidos
Con tu silencio me he callado,
ya tu voz de miel no me alcanza,
en mi herida clavaste la lanza
en el olvido me has borrado.
Por tu cariño había soñado
el amor se escurre de mi mano
como agua fresca de verano
que el suelo no ha abonado.
Porque nunca calló tu franqueza
como aquel viento impetuoso
era tan serio y presuroso
que se apuraba con rudeza.
Se pierde la tarde en la memoria,
así se diluye cada instante,
el falso amor es más distante
palabras y besos son historia.
Triste.Ya no mitigare tu suspiro
cuando besaba con amor tu frente;
ya no expresare: debes ser paciente
porque impaciente solo deliro.
No dejare el pasado, el ayer
porque solo vivo en el futuro;
el presente es mi inmenso muro
tan alto, difícil que me hace caer.
Ya no sentiré el cálido abrazo
ni el brillo de tus colosales ojos;
imagínare ponerme de hinojos
y posar mi cabeza en tu regazo.
Espérame, nunca podré decirte
porque el sueño solo fue soñado;
porque la realidad se ha truncado
para despertarse y despedirte.
Que tu palabra siempre sea justa,
del universo de tú sentimiento,
cuando no ahogues tu pensamiento
en el reclamo que me disgusta.
Que tu mirada no sea adusta,
como un cielo gris y lluvioso,
que refleje un color hermoso
y la respuesta como te gusta.
Que tú risa no sea empañada,
como opacidad en un espejo,
y tus palabras sean el reflejo
de un alma pura y sagrada.
Que tu voz imponente y sonora,
como el eco del fuerte viento,
se convierta en el instrumento
para escuchar tú perdón ahora.
Si pudiera fundir nuestros besos;
tenerte cerca en mi regazo,
borrar tus angustias de un plumazo
como imán traerte de regreso.
Borraría tu vacío si pudiera
colmaria de caricias tú nostalgia
noches soñadoras pura magia;
que mi ausencia no te doliera
Si pudiera estar en tus desvelos
elixir que provoque tu descanso
ser tú almohada tú remanso.
Si pudiera presumir tu encanto
te diera tardes de amor y romance
hasta que el suspiro descanse.
Título: Si pudiera
Crees en lo etéreo y sublime
porque complementa el desierto
de lo que es cierto o incierto
y en tu añorar te redime.
Crees en la grandeza que exime,
el libre albedrío te alcanza,
pero, te aminora templanza
y sin firme respuesta deprime.
Crees con orgullo ciegamente
y recibes pleno la respuesta
sin dudar nunca que es impuesta.
Crees menos en silencio que ruido,
en grandes festejos que en oración,
en menos cuidado que descuido.
Palabra, expresión de la mente;
palabra vivaz que fácil construye,
también traspasa y destruye
al individuo y a la gente.
Palabra de cada dueño, diversa,
entusiasta, noble y sincera;
palabra que da vida entera,
palabra que mata, es perversa.
Palabra que el viento se lleva
es aquella que rápido muere
es palabra que casi te hiere.
Palabra prudente y sensata,
escasa en oración zalamera,
es esa que no hiere ni mata.
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
LUZ
Si por fin ves la luz al final del túnel, ten cuidado no vaya a ser un tren acercándose a toda pastilla.
La inteligencia busca y el corazón encuentra.
George Sand
EL PESO
Es esta condenada
impotencia.
Esta ausencia
hasta de rabia.
Este peso.
Sí, este peso:
como un frasco
de aspirinas
en un estómago
vacío.
Roger Wolfe
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
LUZ
Si por fin ves la luz al final del túnel, ten cuidado no vaya a ser un tren acercándose a toda pastilla.
La inteligencia busca y el corazón encuentra.
George Sand
EL PESO
Es esta condenada
impotencia.
Esta ausencia
hasta de rabia.
Este peso.
Sí, este peso:
como un frasco
de aspirinas
en un estómago
vacío.
Roger Wolfe
