Perfil Público de cokoliso
felix rizo
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Punto
Día 1.00
Punto
Semana 1.00
Punto
Mes 11.04
Puntos
Año 1
Seguidor
0
Seguidos
¡Madre, ya nada será igual!
Ni los días lluviosos
En el portal de casa,
Ni la luna rociando
Su luz en nuestros ojos.
Ya no podrán brindarnos
Ese silencio largo
que entraba por las puertas
abiertas de la casa.
Se han caído del techo
Las maderas podridas,
Lo que fue aquel jardín
Lleno de clavellinas
Se nutre hoy de las viejas
tristezas del olvido….
Ya no es igual el canto
Del sinsonte en la jaula,
Ni el sabor del mamey
Tomado de una rama.
Nos movemos fantasmas
Por un mundo maltrecho
Que no quiere de nuevo
Saber que estamos vivos.
Sobre el espacio amplio
De todas las memorias;
Tu mano suave toca
Mi mano desterrada,
Y una lágrima rota
Rueda por tus mejillas…
Es que nada podrá ser igual:
Ya no somos los mismos.
UNA PALABRA
Soy gran e ilustre caballero, fiero luchador
de las nobles causas un valeroso defensor
No temo, no, a una encarnizada contienda
jamás ha existido insulto que a mí ofenda
Tampoco a este mortal horroriza la enfermedad
mas existe una palabra que lo llena de ansiedad
A los dioses no tengo temor, juego con el destino
pero una palabra, causa en mi espíritu un remolino
Un vendaval, un mar embravecido, el fuego, me divierten
tan sólo una palabra, sólo esa, en indefenso me convierte
De la muerte, a mi tan cercana, me he hecho amigo
y a una palabra, quitar la trascendencia no consigo
Sin inmutarme, mataría a un demonio o a un dragón
una palabra, una, bien puede atravesarme el corazón
Multitud de crueles batallas internas he disputado
en todas menos en una, gloriosamente he triunfado
Los sobornos, los chantajes, a mi alma no inmutan
no obstante una palabra hay que mi ánimo permuta
¿Qué palabra puede hacer temblar a este hombre?
Esa palabra, querida mía, esa palabra es tu nombre.
Enviado por thauker
ABUELOOO
- Abuelo, ¿has visto los tripis que había encima de la nevera?.
- No, hijo, ¿y tú has visto los dragones que hay en el pasillo?.
La única diferencia entre un loco y yo es que yo no estoy loco.
Salvador Dalí
CRISIS
Tu voz parece de otro tiempo,
ya no tiene aquel tono cálido
de antes, ni la complicidad
de siempre, sólo son palabras
y su afecto es ahora discreto:
en tus mensajes ya no hay mensaje.
Francisco Gálvez
UNA PALABRA
Soy gran e ilustre caballero, fiero luchador
de las nobles causas un valeroso defensor
No temo, no, a una encarnizada contienda
jamás ha existido insulto que a mí ofenda
Tampoco a este mortal horroriza la enfermedad
mas existe una palabra que lo llena de ansiedad
A los dioses no tengo temor, juego con el destino
pero una palabra, causa en mi espíritu un remolino
Un vendaval, un mar embravecido, el fuego, me divierten
tan sólo una palabra, sólo esa, en indefenso me convierte
De la muerte, a mi tan cercana, me he hecho amigo
y a una palabra, quitar la trascendencia no consigo
Sin inmutarme, mataría a un demonio o a un dragón
una palabra, una, bien puede atravesarme el corazón
Multitud de crueles batallas internas he disputado
en todas menos en una, gloriosamente he triunfado
Los sobornos, los chantajes, a mi alma no inmutan
no obstante una palabra hay que mi ánimo permuta
¿Qué palabra puede hacer temblar a este hombre?
Esa palabra, querida mía, esa palabra es tu nombre.
Enviado por thauker
ABUELOOO
- Abuelo, ¿has visto los tripis que había encima de la nevera?.
- No, hijo, ¿y tú has visto los dragones que hay en el pasillo?.
La única diferencia entre un loco y yo es que yo no estoy loco.
Salvador Dalí
CRISIS
Tu voz parece de otro tiempo,
ya no tiene aquel tono cálido
de antes, ni la complicidad
de siempre, sólo son palabras
y su afecto es ahora discreto:
en tus mensajes ya no hay mensaje.
Francisco Gálvez
