Perfil Público de dvlozz
Verónica Lozano
Un poco sobre dvlozz
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Puntos
Día 1.04
Puntos
Semana 1.04
Puntos
Mes 30.14
Puntos
Año 3
Seguidores
0
Seguidos
Si alguna vez pensaste,
Que pienso en ti todo el día,
Lo negaré, pero pregúntale a mis canciones,
Pregúntales, cuanto amor te tengo vida mía.
Si alguna vez pensaste,
Que hablo de tí con toda la gente
Lo negaré, pero pregúntale a mis escritos,
Pregúntales, cuantas historias y poemas hago mientras que estás en mi mente.
Si alguna vez pensaste,
Que me encanta tu sonrisa,
Lo negaré, pero pregúntale a mi mirada,
O pregúntale a mis oidos cual es su sonido favorito, Pregúntale si es el sonido de tu risa.
Si alguna vez pensaste,
Que te sueño cada noche,
Lo negaré, pero pregúntale a mi memoria,
Pregúntale, cuantas veces te besé y te abracé en ese coche.
Si alguna vez pensé,
Que estaría a tu lado,
Lo negaré, por eso me pregunto,
Si valdrá la pena la espera,
Si tendré que pecar algún pecado,
Si podría tener tu calor en mis brazos,
Si podría besar tus labios prohibidos.
Hablemos de amor, Hablemos de amor,
De nuestras miradas y sonrisas,
Del momento en el que te conocí,
Que caí rendida a esos ojos de pestañas largas.
Quién lo diría, quién lo diría,
Qué mi sonido favorito era la lluvia que al caer se oía,
Qué hasta que escuché tu voz y tu risa,
Ahí supe que había estado sorda, toda mi vida.
Aquí estoy escribiendo, Aquí estoy escribiendo,
De versos tan lindos como tu mirar,
De versos que no sé cómo acabar,
Esos versos que algún día vas a admirar.
¿Quién soy yo? , ¿Quién soy yo?,
Para saber que por mi algo sientes,
Para saber que este amor pueda comenzar,
Y empezar a gritarlo, y no decirlo entre dientes.
Yo no sé, Yo no sé,
Cómo armarme de valor,
Cómo demostrar estos sentimientos,
¿QUÉ SOMOS AMOR?.
"Y yo, siendo fuego, pude apagarme el día que mi calor, ya no era suficiente para tí, pero no fue así".
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
- Pues yo trabajo en el Pentágono.
- Querrás decir en el polígono...
- Bueno, más o menos...
¡ Tan bello era su cuerpo,... que la luz de su silueta, se volvía cristalina como el mar !
Mayte Rueda Suarez
Primero tintinearon los vasos,
luego nosotros, a dos voces,
pero nada se hizo añicos.
Günter Grass
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
- Pues yo trabajo en el Pentágono.
- Querrás decir en el polígono...
- Bueno, más o menos...
¡ Tan bello era su cuerpo,... que la luz de su silueta, se volvía cristalina como el mar !
Mayte Rueda Suarez
Primero tintinearon los vasos,
luego nosotros, a dos voces,
pero nada se hizo añicos.
Günter Grass
