Perfil Público de fran97
Fran Benavides
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Año 2
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Ella es luz que brilla incluso
cuando la tempestad empapa su corazón.
Sin perder el rumbo,
atenta las bellezas del camino.
Un regalo para sus amistades.
El abrazo de sutileza
con el perfume de las flores
de un jardín colorido.
Ella canta, baila y se reinventa
volando como si tuviera las alas de los ángeles.
Mujer que no dejo escapar el alma de niña.
Que golpea el corazón con empatía,
en la certeza de quien aprovecha
las posibilidades para ser siempre mejor que ayer.
Ella vuela entre estrellas con aventura.
Con el olor de amor en su perfume.
Con la fe regada y plantada
en su jardín colorido de vida.
Sembrando siempre lo que es bueno por donde pasa.
Recuerda que eres cielo,
y tus alas nunca podrán cortar,
mucho menos tus sueños ni tu sonrisa.
Del mar, guardo
un racimo de peces de colores
que brincan de contentos
en mi cuarto,
emergen de mis negros cabellos,
ondulan en mis libros,
miran la ventana mientras llueve.
Acompañan mis pasos de humana.
Los llevo a todos lados,
están en mis bolsillos,
de vez en cuando se me salen
de la boca y saltan
al otro con quien hablo.
Alguien me ha dicho que la soledad se esconde tras tus ojos y que tu blusa atora sentimientos que respiras…
Tienes que comprender que no puse tus sentimientos
donde estar guardados y que no podré quitártelos
si al hacerlo me desgarras…
No quiero soñar mil veces las mismas cosas
ni contemplarlas sabiamente…
YA NO ERES TÚ
Tu suéter ya no huele a ti,
ya no estás aquí
y cuando te veo
ya no se me agita el corazón.
Ya no eres tú la razón
de mis desvelos
y de a la luna mis ruegos.
Era el único sentimiento
que me recordaba que fuiste tú.
Tú eras mi hogar,
y ahora de mi corazón
te tengo que desterrar,
cada pared desgarrar
para después todo tirar,
sepultar quizás
y olvidar que estuviste
en mi corazón algún tiempo atrás.
Cuando no había maldad,
cuando todo estaba en paz,
cuando me querías
y en tu mente yo “existía”.
Me doy cuenta
que tus huellas desaparecen,
este amor ya no crece,
ahora solo es un recuerdo
que ya no muerde,
ya no aprieta,
ya no asfixia,
y me hiere en lo mínimo.
Ya no eres mi razón,
ni mis desvelos
y mucho menos
de a la luna mis ruegos.
Enviado por mdemiranda
EN LA CAMA
Estaba una pareja de novios a punto de hacer el amor por primera vez, cuando ella le pregunta a él:
- Cariño, ¿y tú eres bueno en la cama?
- ¡Claro que sí! ¡Duermo 12 horas todos los días!
El mayor consuelo en la desgracia es encontrar corazones compasivos.
Menandro de Atenas
Llorando tomé el lápiz,
Llorando te escribí,
Llorando te suplico
Que no te olvides de mí.
Esperanza Rodrigues Garrido
YA NO ERES TÚ
Tu suéter ya no huele a ti,
ya no estás aquí
y cuando te veo
ya no se me agita el corazón.
Ya no eres tú la razón
de mis desvelos
y de a la luna mis ruegos.
Era el único sentimiento
que me recordaba que fuiste tú.
Tú eras mi hogar,
y ahora de mi corazón
te tengo que desterrar,
cada pared desgarrar
para después todo tirar,
sepultar quizás
y olvidar que estuviste
en mi corazón algún tiempo atrás.
Cuando no había maldad,
cuando todo estaba en paz,
cuando me querías
y en tu mente yo “existía”.
Me doy cuenta
que tus huellas desaparecen,
este amor ya no crece,
ahora solo es un recuerdo
que ya no muerde,
ya no aprieta,
ya no asfixia,
y me hiere en lo mínimo.
Ya no eres mi razón,
ni mis desvelos
y mucho menos
de a la luna mis ruegos.
Enviado por mdemiranda
EN LA CAMA
Estaba una pareja de novios a punto de hacer el amor por primera vez, cuando ella le pregunta a él:
- Cariño, ¿y tú eres bueno en la cama?
- ¡Claro que sí! ¡Duermo 12 horas todos los días!
El mayor consuelo en la desgracia es encontrar corazones compasivos.
Menandro de Atenas
Llorando tomé el lápiz,
Llorando te escribí,
Llorando te suplico
Que no te olvides de mí.
Esperanza Rodrigues Garrido
