Perfil Público de frankcarlos
Frank Rodriguez
Un poco sobre frankcarlos
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Puntos
Día 10.02
Puntos
Semana 10.02
Puntos
Mes 10.02
Puntos
Año 0
Seguidores
0
Seguidos
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
YA NO ERES TÚ
Tu suéter ya no huele a ti,
ya no estás aquí
y cuando te veo
ya no se me agita el corazón.
Ya no eres tú la razón
de mis desvelos
y de a la luna mis ruegos.
Era el único sentimiento
que me recordaba que fuiste tú.
Tú eras mi hogar,
y ahora de mi corazón
te tengo que desterrar,
cada pared desgarrar
para después todo tirar,
sepultar quizás
y olvidar que estuviste
en mi corazón algún tiempo atrás.
Cuando no había maldad,
cuando todo estaba en paz,
cuando me querías
y en tu mente yo “existía”.
Me doy cuenta
que tus huellas desaparecen,
este amor ya no crece,
ahora solo es un recuerdo
que ya no muerde,
ya no aprieta,
ya no asfixia,
y me hiere en lo mínimo.
Ya no eres mi razón,
ni mis desvelos
y mucho menos
de a la luna mis ruegos.
Enviado por mdemiranda
¡ Dime Amor... de qué color es tu Cielo, para buscarte.!
Mayte Rueda Suarez
EL PESO
Es esta condenada
impotencia.
Esta ausencia
hasta de rabia.
Este peso.
Sí, este peso:
como un frasco
de aspirinas
en un estómago
vacío.
Roger Wolfe
YA NO ERES TÚ
Tu suéter ya no huele a ti,
ya no estás aquí
y cuando te veo
ya no se me agita el corazón.
Ya no eres tú la razón
de mis desvelos
y de a la luna mis ruegos.
Era el único sentimiento
que me recordaba que fuiste tú.
Tú eras mi hogar,
y ahora de mi corazón
te tengo que desterrar,
cada pared desgarrar
para después todo tirar,
sepultar quizás
y olvidar que estuviste
en mi corazón algún tiempo atrás.
Cuando no había maldad,
cuando todo estaba en paz,
cuando me querías
y en tu mente yo “existía”.
Me doy cuenta
que tus huellas desaparecen,
este amor ya no crece,
ahora solo es un recuerdo
que ya no muerde,
ya no aprieta,
ya no asfixia,
y me hiere en lo mínimo.
Ya no eres mi razón,
ni mis desvelos
y mucho menos
de a la luna mis ruegos.
Enviado por mdemiranda
¡ Dime Amor... de qué color es tu Cielo, para buscarte.!
Mayte Rueda Suarez
EL PESO
Es esta condenada
impotencia.
Esta ausencia
hasta de rabia.
Este peso.
Sí, este peso:
como un frasco
de aspirinas
en un estómago
vacío.
Roger Wolfe
