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Fridah
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Día 1.08
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Semana 1.08
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Año 4
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Anhelo muchas cosas, esta vida me trae felicidad y desgracias.
Quisiera que todos mis días estuvieran llenos de tus sonrisas,
de tus abrazos de tus besos, que tus caricias me hicieran recapacitar
de mis pensamientos, que me distrajeran de todo
lo que pasa a mi alrededor.
Anhelo algun dia poder darte las estrellas, la luna,
el mundo entero; y poder hacerte lo suficientemente
feliz como para que te quedases conmigo por siempre.
Se que aunque no soy capaz de hacer todas las cosas,
pero soy capaz de hallar la manera de ser cada dia mejor,
de hacer que lo nuestro sea amor puro y verdadero.
Para mi eres como una delicada y bella rosa, para mi eres hermoso
eres perfecto, una creación maravillosa del mundo.
La brisa que sueltas, el aroma y color que desprendes, todas las demás
flores te envidian por ser inmune a sus descaros.
Te amo mi bella rosa.
Yo era como un ángel que volaba tranquilamente en el cielo, todos los días la brisa rozaba mi rostro de una manera tan delicada que me sentía en calma.
El aire alborotada mi cabello de oro, los rizos se despeinaban lentamente hasta que mi cabello se volvía una melena gruesa y salvaje.
El aroma que desprendían de las rosas me hacía suspirar de una manera tan apasionada, las nubes eran tan suaves y sedosas que de ellas no queria despegarme.
Lo que mis pequeños ojos color esmeralda estaban a punto de observar era algo increíblemente inoportuno.
A lo lejos pude divisar otro ángel, su cabello era sedoso, sus ojos eran tan azules como el agua cristalina que recorrían las corriente de los ríos, todas las aves cantaban en conjunto una hermosa melodía.
Jamas habia visto tan bello atardecer como en aquel dia en el que tú te apareciste, el sol se hacia aun mas amarillento y grande, podía sentir el aire fresco sobre mis alas, pense que como todo giraba a tu entorno, serias alguien realmente especial de gran corazón, un alma gentil y humilde, un ángel guardián de todos aquellos que no contaban con sus alas. De aquellos que tenían malos sentimientos, malos pensamientos, visualización del mundo de una forma incorrecta.
En realidad solo llevabas un disfraz, engañabas a todo aquel que se atravesaba a lo largo de tu paso, esas alas blancas que representaban honor y pureza.
Eran algo que a ti claramente no te pertenecian, al acercarte mas a mi pude observar en tu mirada que no eras puro de corazón que mientras mas sonries mas oscuro se vuelve el mundo y es así que cuando deje que te acercaras mucho más a mi, un dolor profundo recorrió alrededor de mi espalda y pecho. Mis alas habías cortado de una manera tan cruel, mis lagrimas cayeron de poco a poco y del cielo me derrumbe.
"POEMA SOBRE LAS FALSAS IDENTIDADES DE LAS PERSONAS"
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
- Pues yo trabajo en el Pentágono.
- Querrás decir en el polígono...
- Bueno, más o menos...
¡ Tan bello era su cuerpo,... que la luz de su silueta, se volvía cristalina como el mar !
Mayte Rueda Suarez
Primero tintinearon los vasos,
luego nosotros, a dos voces,
pero nada se hizo añicos.
Günter Grass
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
- Pues yo trabajo en el Pentágono.
- Querrás decir en el polígono...
- Bueno, más o menos...
¡ Tan bello era su cuerpo,... que la luz de su silueta, se volvía cristalina como el mar !
Mayte Rueda Suarez
Primero tintinearon los vasos,
luego nosotros, a dos voces,
pero nada se hizo añicos.
Günter Grass
