Perfil Público de hadi1992
HADI
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Día 1.14
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Semana 1.14
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Mes 21.54
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Año 1
Seguidor
0
Seguidos
Andas tristeza y soledad,
El canto hizo sus maletas.
Negra voz del alma busca
llantos de tu calavera.
Es de la fresca mañana,
temblores de fría sombra,
ruina del gusto y el verso
nubarrones de zozobra
Una escultura del duelo,
Monumento del vacío.
El triunfo del desamparo,
Tu silencio decaído.
Camina con su abandono
Camino de melancolía,
Caminante de perdición,
La desamparada alegría
La lejanía y la soledad,
En su presencia cansada;
El ahogo y desaliento,
En su fragancia apagada
Desánimo, ausencia, vacío,
En su aliento, su quejido.
Apatía, abatimiento,
Sonidos de su latido
Cementerio de sus sueños
Derramada de tragedias,
Rebosante de vacíos,
Y ahogada bajo ausencias
Sordo páramo de gritos,
mudo su alejado canto,
Cantos de olvidado sueño,
Sueño en penas enterrado.
Tu imagen ata en la noche el desvelo,
flagelo profundo en la noche negra.
Tu sencillo recuerdo tamborea
música de latidos y de duelo
Restos de huellas, invisible al olvido
soy bajo el confuso tejado oscuro.
Vaso de cicatrices la memoria,
Luz perpleja de un faro perdido
Fui de tu mano alegría y batalla
hora de los brillos de tu sonrisa,
y donde el duro deber construía
Frente al deseo infinita muralla
Atado de cadenas mis latidos
hicieron de secretos mis suspiros
En tu presencia caminaba
sobre el olvido mi tristeza.
Tu mano dulce blanqueaba
Pesadas sombras que ocultaba
Tuve que enterrar mi latido
Y que su lengua no despierte
el ruido que todo lo calla.
Silencio que honré enmudecido
Quise contarte mi deseo.
Tu aliento me ahogó en suspiros,
tu bandera me izó en conquistas
fue tu vida, mi coliseo.
Mi corazón calló secretos
Porque no emergieran del suelo
Miradas con canto de espadas
Que hacen con gemidos sonetos
Porque no supieran mi ensueño
Y por ocultar mis latidos,
me hice en nieblas y laberintos
Y me encaminé por inviernos
El dolor llamó a la distancia
que con sus manos de frío hielo
Tejió sobre mi inerte estatua
dorada paz, sombría ausencia
Atado de cadenas mis latidos
hicieron de secretos mis suspiros
El reloj ya celebra la hora,
de las cosas ya brota su luz.
Se hunde el teatro de la noche,
Parte el sueño y la vida aflora
Por la ventana ya cantan los violines del alba
El aire flota con levedad,
Su dureza ya no me aplasta.
Respira corazón herido
de ausencia y mudo de soledad
Por la ventana ya cantan los violines del alba
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
REFLEXIÓN
Un señor, que está al borde de una vía del tren picando piedra, se para y hace la siguiente reflexión.
- Llevo trabajando diez años en este empresa y desde entonces he tenido cinco ascensos. ¿De qué narices empece yo trabajando?...
La selección natural es una fuerza siempre dispuesta a la acción y tan inconmensurablemente superior a los débiles esfuerzos del hombre como las obras de la naturaleza lo son a las del arte.
Charles Darwin
Delgada, blanca,
dulce, silenciosa
nube que ondea en el [cielo] azul.
Baja la mirada y siente
cómo eres con blanca bienaventuranza
y entre azules sueños transportada.
Hermann Hesse
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
REFLEXIÓN
Un señor, que está al borde de una vía del tren picando piedra, se para y hace la siguiente reflexión.
- Llevo trabajando diez años en este empresa y desde entonces he tenido cinco ascensos. ¿De qué narices empece yo trabajando?...
La selección natural es una fuerza siempre dispuesta a la acción y tan inconmensurablemente superior a los débiles esfuerzos del hombre como las obras de la naturaleza lo son a las del arte.
Charles Darwin
Delgada, blanca,
dulce, silenciosa
nube que ondea en el [cielo] azul.
Baja la mirada y siente
cómo eres con blanca bienaventuranza
y entre azules sueños transportada.
Hermann Hesse
