Perfil Público de invisible17
Demian EMMANUEL Chozas
Un poco sobre invisible17
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Puntos
Día 1.02
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Semana 1.02
Puntos
Mes 22.14
Puntos
Año 2
Seguidores
6
Seguidos
Señora bonita,
de labios carmín,
su aliento jazmín
besarla me incita.
Señora bonita:
con talle de Lirio,
nacido en tierra bendita,
es mi grato delirio.
Señora bonita:
De mirada serena,
orografía exquisita
y sonrisa suprema.
Señora:
de cabello caprichoso,
rubio y hermoso;
Dama seductora,
que mi alma añora.
Señora Bonita:
Quizás tenga dueño,
pero nada evita,
que sea mi ensueño.
Me incita su piel
y su prominente Vergel,
de frutos apetecidos,
cautiva mis sentidos.
Señora bonita:
Cuanto la amo,
y silente la clamo.
Mi alma la necesita.
Señora bonita:
Es mustia su insinuación;
Dígame por quién palpita,
su codiciado corazón.
Más si por mí fuera,
enorme sería mi fortuna
y no habría nadie que tuviera.
Como yo.
Las estrellas y la luna.
Retorné esperanzado
a mi terruño querido,
el tiempo se fue volando
sin revelar que se ha ido,
tan solo me lo recuerda
el trote lento y preciso,
algún dolor que me aqueja
y que oculto sin apuro
para representar con éxito
el viejo papel de duro.
Sin embargo, la realidad
me devuelve a la vida
y se vale de tretas
con las cuales intimida;
El espejo que no miente,
los reflejos de la luna,
con que adorna mi cabello
con hilos de plata pura,
y en mi cara antes lozana
se estacionaron arrugas
que le dan el toque sereno
del otoño y su ternura.
Hoy regresé convencido
de que nunca me fui,
pues mi corazón estaba
en este lugar febril,
que recorrí con basteza
en mi alegre juventud
cuando soñar podía
que el mundo conquistaría,
y no me temblaba el alma
para partir sin desidia.
La querencia hala fuerte
cuando se acerca el final
vivir o morir en tu tierra
hoy sé,
que no hay nada igual.
Mis noches de insomio
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
NOMBRE
- Hola, ¿cómo te llamas?
- Vanessah, con "v" y "h"
- ¿Con VIH?. Vaya, lo siento de corazón...
La dulzura, cuando es sincera, es una fuerza invencible.
Marco Aurelio
Escribo en el olvido
en cada fuego de la noche
cada rostro de ti.
Hay una piedra entonces
donde te acuesto mía,
ninguno la conoce,
he fundado pueblos en tu dulzura,
he sufrido esas cosas,
eres fuera de mí,
me perteneces extranjera.
Juan Gelmán
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
NOMBRE
- Hola, ¿cómo te llamas?
- Vanessah, con "v" y "h"
- ¿Con VIH?. Vaya, lo siento de corazón...
La dulzura, cuando es sincera, es una fuerza invencible.
Marco Aurelio
Escribo en el olvido
en cada fuego de la noche
cada rostro de ti.
Hay una piedra entonces
donde te acuesto mía,
ninguno la conoce,
he fundado pueblos en tu dulzura,
he sufrido esas cosas,
eres fuera de mí,
me perteneces extranjera.
Juan Gelmán
