Perfil Público de is-may
Isidora Herrera
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Puntos
Día 1.08
Puntos
Semana 1.08
Puntos
Mes 26.32
Puntos
Año 5
Seguidores
0
Seguidos
Ella esta sola
sola en un rincón,
los demás ven como se hiere
su pobre corazón.
Su mente se inunda
de una tristeza profunda,
que atraviesa su alma
arrebatando la calma.
Solo quiere compañía
compañía de su amor,
aquel que volvería
pero nunca volvió.
YA NO ERES TÚ
Tu suéter ya no huele a ti,
ya no estás aquí
y cuando te veo
ya no se me agita el corazón.
Ya no eres tú la razón
de mis desvelos
y de a la luna mis ruegos.
Era el único sentimiento
que me recordaba que fuiste tú.
Tú eras mi hogar,
y ahora de mi corazón
te tengo que desterrar,
cada pared desgarrar
para después todo tirar,
sepultar quizás
y olvidar que estuviste
en mi corazón algún tiempo atrás.
Cuando no había maldad,
cuando todo estaba en paz,
cuando me querías
y en tu mente yo “existía”.
Me doy cuenta
que tus huellas desaparecen,
este amor ya no crece,
ahora solo es un recuerdo
que ya no muerde,
ya no aprieta,
ya no asfixia,
y me hiere en lo mínimo.
Ya no eres mi razón,
ni mis desvelos
y mucho menos
de a la luna mis ruegos.
Enviado por mdemiranda
CAÍDA
- ¿Sabes que el otro día se cayó mi madre por el balcón y ahora está en el cielo?.
- Pues, ¡cómo rebota tu vieja!.
Me estoy consolando a mi misma,
Me digo a mi misma que no hay un mundo perfecto
Pétalos que vuelan,
Arremolinándose como la lluvia
Vagando por el laberinto de la vida.
Yo sé,
Cada vida es una película
Pero a veces,
Realmente no me gusto yo misma, realmente no me gusto a menudo
Solo yo camino sin un propósito
No hago más que caminar y caminar por esta oscuridad
Y...los momentos felices me han preguntado si de verdad me encuentro bien.
ashley D.
CUANDO CUENTO LAS SEMILLAS
Cuando cuento las semillas
sembradas alla abajo
para florecer así, lado a lado;
cuando examino a la gente
que tan bajo yace
para llegar tan alto;
cuando creo que el jardín
que no verán los mortales
siega el azar sus capullos
y sortea a esta abeja,
puedo prescindir del verano, sin queja.
Emily Dickinson
YA NO ERES TÚ
Tu suéter ya no huele a ti,
ya no estás aquí
y cuando te veo
ya no se me agita el corazón.
Ya no eres tú la razón
de mis desvelos
y de a la luna mis ruegos.
Era el único sentimiento
que me recordaba que fuiste tú.
Tú eras mi hogar,
y ahora de mi corazón
te tengo que desterrar,
cada pared desgarrar
para después todo tirar,
sepultar quizás
y olvidar que estuviste
en mi corazón algún tiempo atrás.
Cuando no había maldad,
cuando todo estaba en paz,
cuando me querías
y en tu mente yo “existía”.
Me doy cuenta
que tus huellas desaparecen,
este amor ya no crece,
ahora solo es un recuerdo
que ya no muerde,
ya no aprieta,
ya no asfixia,
y me hiere en lo mínimo.
Ya no eres mi razón,
ni mis desvelos
y mucho menos
de a la luna mis ruegos.
Enviado por mdemiranda
CAÍDA
- ¿Sabes que el otro día se cayó mi madre por el balcón y ahora está en el cielo?.
- Pues, ¡cómo rebota tu vieja!.
Me estoy consolando a mi misma,
Me digo a mi misma que no hay un mundo perfecto
Pétalos que vuelan,
Arremolinándose como la lluvia
Vagando por el laberinto de la vida.
Yo sé,
Cada vida es una película
Pero a veces,
Realmente no me gusto yo misma, realmente no me gusto a menudo
Solo yo camino sin un propósito
No hago más que caminar y caminar por esta oscuridad
Y...los momentos felices me han preguntado si de verdad me encuentro bien.
ashley D.
CUANDO CUENTO LAS SEMILLAS
Cuando cuento las semillas
sembradas alla abajo
para florecer así, lado a lado;
cuando examino a la gente
que tan bajo yace
para llegar tan alto;
cuando creo que el jardín
que no verán los mortales
siega el azar sus capullos
y sortea a esta abeja,
puedo prescindir del verano, sin queja.
Emily Dickinson
