Perfil Público de job1233
JOVANNY DIAZ
Un poco sobre job1233
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Puntos
Día 70.00
Puntos
Semana 70.00
Puntos
Mes 70.00
Puntos
Año 0
Seguidores
0
Seguidos
El Espejo Triste
Aquel que me mira
soy yo reflejado
en el espejo triste,
donde me siento abandonado.
Un rostro marchito
por el dolor y la pena,
que arde dentro de mí
como eterna condena.
¿Y quién podrá salvarme
de esta amarga agonía,
si mi alma permanece herida
y olvidó la alegría?
Solo el espejo conoce
lo que sufro en silencio,
en este mundo frío
donde ya no encuentro refugio.
Sin Respuesta
Mas no busco los límites,
y sigo caminando
hasta encontrar aquello
que salde mi deuda.
Toqué puertas ajenas
intentando encontrarlo,
y solo obtuve el eco
de aquello que buscaba.
Oh, tan solo una respuesta,
pero ya no tengo certeza
de poder hallarla.
La vez que la tuve,
actué sin dirección,
perdido entre decisiones
carentes de sentido.
La vida no fue brillante,
ni clara como el agua
que corre sobre un lago
lleno de respuestas.
Si alguien pudiera llenarlo,
¡oh, qué sencilla sería la vida!,
qué tranquila y serena
parecería la existencia.
Mas ahora sigue vacío,
porque nadie lo completa
en esta vida
carente de solución,
carente de respuesta alguna.
Memourandom
En una hoja doblada
descansa un pensamiento,
como si el tiempo firmara
un acuerdo con el viento.
Un memorándum pequeño
cruza la mesa del día,
recordando en silencio
lo que el alma sabía.
No lleva tinta dorada,
ni sellos de autoridad,
solo palabras calladas
que hablan de la verdad.
Entre carpetas y polvo
se queda guardado allí,
como un eco del pasado
que regresa hacia mí.
Tal vez nadie lo lea,
tal vez nadie lo vea,
pero en su breve presencia
una historia parpadea.
Es un mensaje discreto
que no busca atención,
solo deja en secreto
un latido en el corazón.
Porque todo lo vivido
queda escrito de algún modo,
en papeles del destino
que guardamos sobre todo.
Y así el memorándum queda
entre sueños y razón,
como nota que recuerda
lo que dicta el corazón.
Fiebre de Oro
Ando vagando en mi memoria,
retorciéndome en la cama;
cada instante me consume
bajo este recuerdo pícaro.
Siento una hinchazón extraña.
¿Por qué lo hice?
Una emoción desmedida
me condujo a la perdición.
¿Será esta mi condena?
Solo veo oro en mi vida.
Acabo de estrellar mi navío
contra rocas cubiertas de brillo.
Lo siento arder en mi frente;
el sudor corre por mi piel.
Oh, me quema lentamente…
¿será una fiebre feroz?
Y mi pobre conciencia
arde intentando salvarme;
quiere curar las heridas,
pero pierde su fuerza.
Solo vi el lingote
más brillante que el cielo;
en aquel claro oscuro
donde hasta el papel engaña.
Oh, esta es mi enfermedad:
la que devora mi humildad
y derrama su fiebre
en noches taciturnas.
Tengo una fiebre feroz.
Doctor, deme una cura;
antes de quedar atado
al fulgor maldito del oro.
Y hasta que desaparezca,
seguiré bajo esta maldición:
la fiebre de mi perdición
por tocar y vivir el oro.
¿Será una cueva o una isla?
Y los vientos me empujan
en mi navío desolado.
¿Será aquello que señala el norte
o tan solo mi imaginación?
Sigo adentrándome en el mar;
cada oleaje guía mi travesía
y convierte el día
en una bitácora errante.
Pero vuelvo a pensar:
¿es real lo que observo
o un delirio nacido en mí?
Cuando llegué hasta la isla,
las gaviotas anunciaron
su áspera bienvenida.
Sin embargo, algo en mi nave
parecía haberse perdido.
Más adentro de la isla
sentí una presencia extraña
que me arrastraba lentamente
hacia lo profundo.
Y si el espacio me provoca delirios,
se parecen demasiado
a recuerdos antiguos:
sombras enormes y oscuras
que juegan conmigo
mientras avanzo en el navío.
¿Será producto del tormento
o de pensamientos pasados?
Aun así continúo explorando,
porque todo parece igual:
la realidad y el sueño
se confunden entre sí,
y uno termina equivocándose.
Ahora lo digo sin certeza:
¿será una cueva…
o una simple isla
donde desembarqué
solo para vivir
en la indiferencia?
Rod T2
Camina dentro de su mente.
¿Seguirás hasta el final?
Tu paso es constante,
¿respiras o solo callas?
El oscuro camino
es largo y silencioso;
bajo el vuelo del búho
muere el pensamiento.
Y su figura se mueve
al llamado de las sombras,
que lo envuelven lentamente
en un lucero oscuro.
¿Seguirás el sendero
o buscarás el lucero?
El búho sigue gritando
mientras un gato maúlla
a quien invade su terreno.
Oh, ¿en qué lugar he caído?
Parece un agujero mental,
con juegos que parecen reales
aunque vivo dentro de una cápsula.
Salir aún es posible,
pero existe una condición:
si vuelvo a fallar el intento,
se repetirá la misión.
¿Cómo se alinean los luceros?
¿Será frágil su resplandor?
Solo un rayo verde de esperanza
romperá la barrera del temor.
Bajo escombros celestiales
descansará una salida;
y como en la primavera,
la flor volverá a la vida.
Entonces ella sonreirá,
libre al fin del encierro;
y danzará entre la luz
de un instante verdadero.
UNA PALABRA
Soy gran e ilustre caballero, fiero luchador
de las nobles causas un valeroso defensor
No temo, no, a una encarnizada contienda
jamás ha existido insulto que a mí ofenda
Tampoco a este mortal horroriza la enfermedad
mas existe una palabra que lo llena de ansiedad
A los dioses no tengo temor, juego con el destino
pero una palabra, causa en mi espíritu un remolino
Un vendaval, un mar embravecido, el fuego, me divierten
tan sólo una palabra, sólo esa, en indefenso me convierte
De la muerte, a mi tan cercana, me he hecho amigo
y a una palabra, quitar la trascendencia no consigo
Sin inmutarme, mataría a un demonio o a un dragón
una palabra, una, bien puede atravesarme el corazón
Multitud de crueles batallas internas he disputado
en todas menos en una, gloriosamente he triunfado
Los sobornos, los chantajes, a mi alma no inmutan
no obstante una palabra hay que mi ánimo permuta
¿Qué palabra puede hacer temblar a este hombre?
Esa palabra, querida mía, esa palabra es tu nombre.
Enviado por thauker
para que es el retrete de un Spa?
• Spa Mear
¡ Mucho silencio... también ensordece !
Mayte Rueda Suarez
Lograste hacernos creer que tu existencia se acabó,
Lograste llegar a nuestras vidas sin ser descubierto,
Lograste esconderte en nuestra comodidad,
Lograste esclavizarnos sin sentir dolor,
Lograste engañarnos gracias a nuestro placer,
Dejándonos ciegos de nuestro ser.
Omran Omais
UNA PALABRA
Soy gran e ilustre caballero, fiero luchador
de las nobles causas un valeroso defensor
No temo, no, a una encarnizada contienda
jamás ha existido insulto que a mí ofenda
Tampoco a este mortal horroriza la enfermedad
mas existe una palabra que lo llena de ansiedad
A los dioses no tengo temor, juego con el destino
pero una palabra, causa en mi espíritu un remolino
Un vendaval, un mar embravecido, el fuego, me divierten
tan sólo una palabra, sólo esa, en indefenso me convierte
De la muerte, a mi tan cercana, me he hecho amigo
y a una palabra, quitar la trascendencia no consigo
Sin inmutarme, mataría a un demonio o a un dragón
una palabra, una, bien puede atravesarme el corazón
Multitud de crueles batallas internas he disputado
en todas menos en una, gloriosamente he triunfado
Los sobornos, los chantajes, a mi alma no inmutan
no obstante una palabra hay que mi ánimo permuta
¿Qué palabra puede hacer temblar a este hombre?
Esa palabra, querida mía, esa palabra es tu nombre.
Enviado por thauker
para que es el retrete de un Spa?
• Spa Mear
¡ Mucho silencio... también ensordece !
Mayte Rueda Suarez
Lograste hacernos creer que tu existencia se acabó,
Lograste llegar a nuestras vidas sin ser descubierto,
Lograste esconderte en nuestra comodidad,
Lograste esclavizarnos sin sentir dolor,
Lograste engañarnos gracias a nuestro placer,
Dejándonos ciegos de nuestro ser.
Omran Omais
