Perfil Público de johnf
John fredy Betancourth León
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Puntos
Día 1.14
Puntos
Semana 1.14
Puntos
Mes 31.14
Puntos
Año 1
Seguidor
0
Seguidos
Quiero volar libre,
para llegar a tu Nido
por estos andes,
donde nace la historia
de aquella pajarita
que tocó mi corazón.
Donde mi alma voló y voló,
hasta llegar por tú si,
golondrina de mi amor.
Así volar juntos para siempre
hasta que la muerte nos separe,
Y así felices volando al hogar
con alimento para nuestras crías.
Ríe las alegrías,
al ritmo de la vida,
Elevando; sueños,
futuros, de luchas.
Su resistencia,
brinca apasionada,
Inundando, mi corazón
a la cortada Lluvia,
de dolores, rebotando,
Inmensos suspiros
de alivios, que emergen
de un llanto fortalecido.
Cada problema,
se mantiene,
en miles dilemas,
Inspirado para llegar
hasta el alma.
Andares de la vida,
resiliente, voy paso a paso.
Como me dejaste así con estas ganas de éxtasis lluvioso de pasión de tiritas y tiritas, de gotas que inspira milagrosos sentimientos de amor.
Este regalo celestial, comenzó a caer purificando mi alma renovadora, al escuchar tu cantar sanador sobre mí, al estar contigo bajo esta lluvia de pasión de cantares amorosos, que me llena de dicha corazonada.
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
MAQUILLAJE
- Perdona, ¿estoy bien maquillada?
- No, todavía se te ve la cara.
Un taro le preguntó a un tero si acaso tenía un tiro para tirárselo al toro.
Bertoldo Herrera Gitterman
A veces cuando nadie me ve
cuando nadie me oye
cuando nadie me piensa
puedo oír tu voz diciendo que me extraña...
Andrés Carreño
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
MAQUILLAJE
- Perdona, ¿estoy bien maquillada?
- No, todavía se te ve la cara.
Un taro le preguntó a un tero si acaso tenía un tiro para tirárselo al toro.
Bertoldo Herrera Gitterman
A veces cuando nadie me ve
cuando nadie me oye
cuando nadie me piensa
puedo oír tu voz diciendo que me extraña...
Andrés Carreño
