Perfil Público de josele
José Martín González Quevedo
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Puntos
Día 1.02
Puntos
Semana 1.02
Puntos
Mes 21.06
Puntos
Año 1
Seguidor
0
Seguidos
Si el codo y la bota empino
no es por vicio, oh! mi dios Baco
que eso es cosa del tabaco
y no de un trago de vino.
Subo mi bota hacia el cielo
que vino en mi boca arroja
cayendo una gota roja
después del trago en el suelo.
Oh! mi dios Baco es por eso
y no porque esté borracho
que a cuatro patas me agacho
a dar en el suelo un beso.
J.M.G.Q
El genio de Albert Einstein dijo un día
y será para siempre recordado;
"Velocidad de la luz al cuadrado
por la masa es igual a la energía".
Además de por un par de teorías
que dicen que fue un niño muy callado
o que su lengua y el pelo alborotado
nos demuestra en su peor fotografía...
Supina reflexión de un erudito
del arte del violín y el ajedrez;
"Que el universo fuera algo infinito
puede ser que no fuese o que tal vez,
pero asegura y confirmo con mi escrito
que infinita es la humana estupidez".
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
- Oye, ¿y qué tal el gimnasio?
- Pues me estoy poniendo en forma
- ¿Ah sí?
- Si, en forma de bola. No voy
¡ Cuando miras el universo.... te das cuenta,
que los números,... también tienen música !
Mayte Rueda Suarez
En los días mas felices.
donde pensé que me querías.
nunca llegue a imaginar.
que de mi lado te irías.
.
.
.
Rafael Rosal
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
- Oye, ¿y qué tal el gimnasio?
- Pues me estoy poniendo en forma
- ¿Ah sí?
- Si, en forma de bola. No voy
¡ Cuando miras el universo.... te das cuenta,
que los números,... también tienen música !
Mayte Rueda Suarez
En los días mas felices.
donde pensé que me querías.
nunca llegue a imaginar.
que de mi lado te irías.
.
.
.
Rafael Rosal
