Perfil Público de jportillo2020
José Portillo
Un poco sobre jportillo2020
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
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- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
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Puntos
Día 1.06
Puntos
Semana 1.06
Puntos
Mes 299.90
Puntos
Año 3
Seguidores
1
Seguido
el lobo
muy peludo
tan grande
y feroz
el lobo
el villano
el niño
el bebe
el pobrecito asustado
el padre
protector
y amoroso
asi empezo todo
obscuro y aterrador
fuimos al mundo de las brujas y los terrores de todos
entonces se les aparecio el mero demonio
inventate un final y dejamelo en los comentarios
como duerme un arbol???
¡¡¡¡¡¡como un tronco!!!!!!!
erase una ves un niño que vivia con sus padres.
un dia su madre fallecio y se quedo con su abuela por que su padre se fue a buscar otra pareja
el niño crecio y nunca volvio a ver a su padre
hasta que un dia encontro un leñador muy pobre al que ayudo
y entonces se relaciono con el y vivieron felices por siempre
ser cortes es lo acertado, pero mejor sed honestos o lo pagareis caro
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
MAQUILLAJE
- Perdona, ¿estoy bien maquillada?
- No, todavía se te ve la cara.
Un taro le preguntó a un tero si acaso tenía un tiro para tirárselo al toro.
Bertoldo Herrera Gitterman
A veces cuando nadie me ve
cuando nadie me oye
cuando nadie me piensa
puedo oír tu voz diciendo que me extraña...
Andrés Carreño
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
MAQUILLAJE
- Perdona, ¿estoy bien maquillada?
- No, todavía se te ve la cara.
Un taro le preguntó a un tero si acaso tenía un tiro para tirárselo al toro.
Bertoldo Herrera Gitterman
A veces cuando nadie me ve
cuando nadie me oye
cuando nadie me piensa
puedo oír tu voz diciendo que me extraña...
Andrés Carreño
