Perfil Público de juancoco_chan
Juan Gonzalez
Un poco sobre juancoco_chan
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Punto
Día 1.00
Punto
Semana 1.00
Punto
Mes 14.02
Puntos
Año 4
Seguidores
0
Seguidos
Mi alma esta tan desgarrada,
que me pide a gritos su libertad,
y espera a que alguien la salve,
de este terrible sufrimiento.
la oscuridad la consume cada día,
mientras intenta luchar por escapar,
aun con las esperanzas en alto,
intentando no rendirse jamas.
pasan los días y no ve a su posible salvador,
¿sera que todavía no sabe que lo espera?,
si es así, seguirá esperando las veces que sean,
solo espera que cuando llegue,
no sea demasiado tarde.
mi alma me pide que busque a su posible salvación,
pero siempre que lo hago, lo empeoro mas,
siempre soy tan ingenuo que salgo lastimado,
y dañando mas a mi alma desesperada.
¡oh no!,
le apareció una pequeña grieta por el pecho,
parecía como si le clavaron una estaca,
quiero ayudarle a mi alma, para curar su herida,
pero no me lo permite, dice que no es nada,
que no deba preocuparme, que puede soportarlo,
simplemente me preocupo por mi pobre alma,
que me pide a gritos, su propia libertad.
han pasado muchos meses,
desde la aparición de aquella ruptura,
y de lo pequeña que era,
ahora es una grieta que se expande,
hasta llegar por su delicado y frágil cuello,
tengo miedo de que esa inofensiva e intrusa
grieta, le haga mas daño de lo que ya lo es.
YA NO ERES TÚ
Tu suéter ya no huele a ti,
ya no estás aquí
y cuando te veo
ya no se me agita el corazón.
Ya no eres tú la razón
de mis desvelos
y de a la luna mis ruegos.
Era el único sentimiento
que me recordaba que fuiste tú.
Tú eras mi hogar,
y ahora de mi corazón
te tengo que desterrar,
cada pared desgarrar
para después todo tirar,
sepultar quizás
y olvidar que estuviste
en mi corazón algún tiempo atrás.
Cuando no había maldad,
cuando todo estaba en paz,
cuando me querías
y en tu mente yo “existía”.
Me doy cuenta
que tus huellas desaparecen,
este amor ya no crece,
ahora solo es un recuerdo
que ya no muerde,
ya no aprieta,
ya no asfixia,
y me hiere en lo mínimo.
Ya no eres mi razón,
ni mis desvelos
y mucho menos
de a la luna mis ruegos.
Enviado por mdemiranda
EN LA CAMA
Estaba una pareja de novios a punto de hacer el amor por primera vez, cuando ella le pregunta a él:
- Cariño, ¿y tú eres bueno en la cama?
- ¡Claro que sí! ¡Duermo 12 horas todos los días!
El mayor consuelo en la desgracia es encontrar corazones compasivos.
Menandro de Atenas
Llorando tomé el lápiz,
Llorando te escribí,
Llorando te suplico
Que no te olvides de mí.
Esperanza Rodrigues Garrido
YA NO ERES TÚ
Tu suéter ya no huele a ti,
ya no estás aquí
y cuando te veo
ya no se me agita el corazón.
Ya no eres tú la razón
de mis desvelos
y de a la luna mis ruegos.
Era el único sentimiento
que me recordaba que fuiste tú.
Tú eras mi hogar,
y ahora de mi corazón
te tengo que desterrar,
cada pared desgarrar
para después todo tirar,
sepultar quizás
y olvidar que estuviste
en mi corazón algún tiempo atrás.
Cuando no había maldad,
cuando todo estaba en paz,
cuando me querías
y en tu mente yo “existía”.
Me doy cuenta
que tus huellas desaparecen,
este amor ya no crece,
ahora solo es un recuerdo
que ya no muerde,
ya no aprieta,
ya no asfixia,
y me hiere en lo mínimo.
Ya no eres mi razón,
ni mis desvelos
y mucho menos
de a la luna mis ruegos.
Enviado por mdemiranda
EN LA CAMA
Estaba una pareja de novios a punto de hacer el amor por primera vez, cuando ella le pregunta a él:
- Cariño, ¿y tú eres bueno en la cama?
- ¡Claro que sí! ¡Duermo 12 horas todos los días!
El mayor consuelo en la desgracia es encontrar corazones compasivos.
Menandro de Atenas
Llorando tomé el lápiz,
Llorando te escribí,
Llorando te suplico
Que no te olvides de mí.
Esperanza Rodrigues Garrido
