Perfil Público de lucy
Lucy Villegas
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¿Porque si pido la muerte le tengo miedo a las cosas que suelo ver en la vida?
He pasado momentos de crisis (no sé si llamarlos así)
Cada noche es una cosa nueva que me sucede, algo raro de nuevo está pasando.
Hay ciertas cosas que quisiera saber que es, pero hay noches en las que temo ver. No me agrada la oscuridad y me da miedo caer en ella.
Muchas veces quisiera gritar más que todo solo en la noche. Pero!!!! Los vecinos pensaran, ¿Que le está pasando a esa loca? Mientras que mi familia dirá, ¡Algo malo le estará pasando!
Y no quisiera armar un escándalo por qué quiero ser yo quien descubra eso o ese ser que habita en mis noches o mejor dicha en mi habitación
Esto a mí me está pasando...
CONTINUARÁ.....
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
- Pues yo trabajo en el Pentágono.
- Querrás decir en el polígono...
- Bueno, más o menos...
¡ Tan bello era su cuerpo,... que la luz de su silueta, se volvía cristalina como el mar !
Mayte Rueda Suarez
Primero tintinearon los vasos,
luego nosotros, a dos voces,
pero nada se hizo añicos.
Günter Grass
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
- Pues yo trabajo en el Pentágono.
- Querrás decir en el polígono...
- Bueno, más o menos...
¡ Tan bello era su cuerpo,... que la luz de su silueta, se volvía cristalina como el mar !
Mayte Rueda Suarez
Primero tintinearon los vasos,
luego nosotros, a dos voces,
pero nada se hizo añicos.
Günter Grass
