Perfil Público de lufemosa
Luis Fede Montúfar
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Día 1.02
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Semana 1.02
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Mes 52.48
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Año 2
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Mi buena educación me precede,
lo correcto de mis actos me condenaron.
Pero no más, dejare mi corazón un instante,
me iré a la misma mierda y volveré renovado,
vacío de mi y lleno de hijoputismo.
Así es que te voy avisando,
cuando te vuelva a ver,
no te sorprendas
si te aprieto contra la pared,
si te como la boca
y te ahogo con mi lengua,
si te aprieto fuertemente la cola
hasta que tus pies no toquen el suelo,
si te marco el cuello de un chupetón,
si me das un cachetazo
y aún siga sonriendo parado frente a vos,
tanteando hacerlo otra vez.
Te advierto, te voy a acariciar el alma,
morderé tu corazón, besare tus deseos,
saciare tu mente y le hablare a tu cuerpo
hasta que no te quede otra opción
en la puta vida que buscar más de mi.
Seremos dos adictos irremediablemente.
Lufemosa
Si es complicado explicar lo que sientes con un poema, con una mirada, con un abrazo, con una canción. Imagina explicar el amor. El amor que te levanta y te hace cruzar océanos de impedimentos o te postra en una cama sin aliento, el mismo que te cura felizmente o envenena mortalmente. Así es el amor, el terrible amor, el maldito amor. El DESEADO amor.
Mi amor, por ejemplo, es un amor a estrenar, un amor desconocido, primaveral, ingenuo, cursi, sin vicios, que vuela sin alas, que se cree invencible, que no le teme a nada, que ríe, llora, canta y se desvela, que abraza, acepta y perdona. Y todo en un solo latido. ¿Te imaginas? EN SÓLO UN LATIDO.
Y eso "ma chérie" es un reflejo de lo que veo en ti. Así es que no te preguntes que se siente amar, sólo mírame, escúchame y pregúntate si te sientes en libertad.
Lufemosa
Yo también puedo ser un maldito.
De los que te calumnian
De los que te mienten y manipulan
De los que te hablan en doble sentido
De los que te son infieles.
Yo también puedo ser un maldito.
De los que te niegan
De los que te gritan y humillan
De los que te hacen llorar y que perdonas
De los que se cansan de ti y te dejan.
Yo también puedo ser un maldito.
De los que no se parecen a mí
De los que no entienden tus gustos
De los que no aman tu forma de ser
Yo también quiero ser un maldito
De esos que te enamoras
De esos que sueles amar, no sé porque
De esos a los que te entregas
De esos por los que renuncias a todo
De esos que no quieres dejar.
Dejarlo y recordar
Me es necesario olvidar,
dejarlo ir y arrancarlo de raíz,
abandonarlo sin aviso, ignorando su llamado,
alejarme sin mirar atrás y no detenerme en la memoria,
marchitarlo hasta corromper su corazón sin titubear,
aniquilarlo como lo haría Dios.
Y en el proceso, no ser un tonto enamorado,
de juicio inmaduro y ridículo actuar,
ingenuo, confiado,
un estúpido romántico,
iluso soñador;
ósea un perfecto idiota.
Y es así, no hay sorpresa,
el amor eterno, sólo se escuchan en canciones,
los grandes amantes, sólo se leen en poemas,
los finales felices, sólo están en los cuentos.
Aquí, sólo está la descorazonada realidad.
Y otra vez, sólo me queda esperar otra vida
¿lo recuerdas? una en la que nos recordemos,
-como en la anterior- yo de ti y tú de mí,
Pero sobre todo, tú de mí.
Para que veas un ser AMAble.
El mismo que te componía canciones,
que te relataba en cuentos,
que alborotaba toda tu realidad
y te inmortalizaba en versos.
Lufemosa
Tu secreto
Cuando cierro los ojos,
escucho una canción,
esa que esta en mí corazón,
que me habla,
que tiene tu voz,
que no voy a olvidar.
Esa que me hace recordar, vivir, soñar, anhelar... cantar.
Cuando cierro los ojos,
veo los tuyos,
que me miran fijamente,
con amor, con pasión,
sin discreción, generosos,
risueños, sinceros.
Cuando cierro los ojos,
es amanecer, atardecer, anochecer.
Es hoy, es ayer, es mañana,
siempre, jamás, quizás,
es... tal vez seguramente.
Cuando cierro los ojos,
te espero sabiendo que vendrás,
porque vos me escuchas,
porque ya estoy en tus palabras,
en tu sonrisa, en tu modo de mirar,
porque soy ese secreto,
tan tuyo, que sólo encontrarás,
cuando tus ojos has de cerrar.
Lufemosa
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
PREGUNTA
¿Sabéis de dónde viene la lana virgen?
Pues de las ovejas feas.
Con el ruido de la guerra no oigo el de las leyes.
Cayo Mario
PRESENTIMIENTO
Presentimiento es esa larga sombra
que poco a poco avanza sobre el césped
cuando el sol sus imperios abandona...
Presentimiento es el susurro tenue
que corre entre la hierba temerosa
para decirle que la noche viene.
Emily Dickinson
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
PREGUNTA
¿Sabéis de dónde viene la lana virgen?
Pues de las ovejas feas.
Con el ruido de la guerra no oigo el de las leyes.
Cayo Mario
PRESENTIMIENTO
Presentimiento es esa larga sombra
que poco a poco avanza sobre el césped
cuando el sol sus imperios abandona...
Presentimiento es el susurro tenue
que corre entre la hierba temerosa
para decirle que la noche viene.
Emily Dickinson
