Perfil Público de michelle-ac
Michelle Acero
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Día 2.02
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Semana 2.02
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El dolor con desesperación taladra mi corazón,
pero aunque mi cerebro se distraiga con cálculos sin parar
y mi cuerpo ría sin cesar, mi alma sufre al son del amor;
y cuando mas cerca esta del suelo tocar,
mi cuerpo se empieza a desmoronar y mis facciones empiezan a llorar;
sin embargo, dormir sin mentir hace que vuelva a nacer y despertar hace que mi ser vuelva a morir.
Rosas con espinas que hieren mi piel, mi alma y mi ser;
Unas manos bondadosas que vendan y curan mi dolor.
Una mujer con alma de niña ve de color,
lo que un día vio como lo peor.
Un ser armonioso ha calmado su dolor y con una sonrisa ha abierto su corazón.
El dolor se plasma en una hoja de papel,
se llena de lagrimas y pensamientos que recuerdan
los hechos mas oscuros de mi vida.
Mi mente se derrite y mi corazón se ve enjaulado en las rejas de la injusticia pura;
mi conciencia ya no se encuentra aquí
y el sufrimiento se propaga por cada rincón
de mi magullado y frágil cuerpo, como si el fuego se extendiera por una selva completa,
quemando y arrasando todo a su paso.
El reflejo de mi alma atreves de mis ojos muerta esta;
ya no se que es sentir ni muchos menos vivir.
Un ser perdido entre la niebla mas densa;
niebla que oculta pero no desaparece el corazón de aquel que se pierde en su melancolía.
Puede que algún día logre ver aquel dulce ser que se esconde detrás de las espinas que surgen de su alma.
Oh, pequeño he indefenso gatito,
oculta tus garras y pierde el miedo que te consume;
déjame acercarme y ser tu fiel compañía.
No corras, no te escondas, no seas necio
y deja que te caliente he ilumine del frio y oscuridad que
rodean tu pequeño corazón escondido entre el pesar.
misterioso y escurridizo gatito, déjame ser tu compañía.
Las nubes negras se encuentran más cerca de mi;
la oscuridad se cierne sobre mi.
El demonio de la desesperación, con sus garras estruja el pequeño he indefenso corazón que con el paso del tiempo de debilito.
Mirando hacia el exterior con los ojos nublados, recuerdo el momento en el que era una hermosa flor;
mis lagrimas se desbordan y bajan por mis mejillas como un rio enfurecido.
Mi cuerpo tiembla y en el momento donde contemplé la muerte de mi corazón, mi alma salió corriendo de su templo, con la mas temblorosa expresión.
Mi cerebro deja de pensar y el dolor inunda lo poco que aun queda de mi.
La furia se manifestó; mis piernas y manos actuaron.
Acorralaron y desmembraron aquel ser causante de mi desolación.
Mi boca exhibió su existencia con la mas horrible sonrisa y odiosa risa que mis cuerdas vocales pudieron recrear de aquel demonio que me mostró la realidad que se asomaba por mis ojos entristecidos.
Solo existiendo pude comprobar lo horrible que es vivir y lo bello que es morir;
y en aquel instante, la poca hermosura que quedaba de esa flor, desapareció y entre llamas su dolor se camuflo.
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
Estaba un superviviente en una isla desierta y le llegó del mar una caja de latas de comida abrefácil y se murió de hambre...
Quiero borrar mi cuenta de yavendras@gmail.com ni me gusta ni me siento cómoda gracias un saludo
Borro cuenta
made in japan
nunca hizo el amor bajo el limo
ni tiene el vientre verde y jabonoso de su estirpe
ni vivo ni muerto
este cocodrilo
me llena de lágrimas de cocodrilo
Blanca Varela
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
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sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
Estaba un superviviente en una isla desierta y le llegó del mar una caja de latas de comida abrefácil y se murió de hambre...
Quiero borrar mi cuenta de yavendras@gmail.com ni me gusta ni me siento cómoda gracias un saludo
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nunca hizo el amor bajo el limo
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Blanca Varela
