Perfil Público de rogeralvarez-1
Roger Álvarez
Un poco sobre rogeralvarez-1
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Puntos
Día 1.10
Puntos
Semana 1.10
Puntos
Mes 70.40
Puntos
Año 4
Seguidores
1
Seguido
Te conocí y desde entonces no he parado de escribir.
Primero: te fuiste
y no consigo conciliar el sueño.
Todo es insomnio.
Segundo: te pienso
y por las tardes lloro.
Todo es tristeza.
Tercero: no volverás
y por las mañanas te recuerdo.
Todo lleva tu nombre.
Y por último,
no consigo olvidarte.
(Roger Álvarez)
A veces uno se vuelve adicto a las cosas que hacen daño.
Sostuve su mano por mucho tiempo, hasta que ella decidió soltarse…
A veces uno se enamora de las personas que tienen planeado irse cuando estas en lo más alto del cielo. Y entonces caes… Y nadie te puede ayudar a levantar.
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
MAQUILLAJE
- Perdona, ¿estoy bien maquillada?
- No, todavía se te ve la cara.
Un taro le preguntó a un tero si acaso tenía un tiro para tirárselo al toro.
Bertoldo Herrera Gitterman
A veces cuando nadie me ve
cuando nadie me oye
cuando nadie me piensa
puedo oír tu voz diciendo que me extraña...
Andrés Carreño
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
MAQUILLAJE
- Perdona, ¿estoy bien maquillada?
- No, todavía se te ve la cara.
Un taro le preguntó a un tero si acaso tenía un tiro para tirárselo al toro.
Bertoldo Herrera Gitterman
A veces cuando nadie me ve
cuando nadie me oye
cuando nadie me piensa
puedo oír tu voz diciendo que me extraña...
Andrés Carreño
