Perfil Público de salom0n
Salomón Acharte
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Día 61.68
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Semana 61.68
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Mes 61.68
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El cielo está en calma,
nada perturba al vapor luminoso,
al rey Paralda, el maravilloso,
cuyas huestes aparecen bajo un sol grandioso,
reposando entre nubes que tienen alma.
El rey ha decidido mostrar su bondad, y amainar la tempestad.
El rey ha decidido retirar su enfado, y guardar en su pecho el tornado.
El rey ha decidido con afán, parar con sus gritos al huracán.
El rey ha decidido perdonar a la humanidad arisca, y salvarlos de la mortal ventisca.
Una interjección aguda, suena en los oídos como un ciclón,
trompetas retumban en el viento,
como flechas veloces se lanzan regimientos,
escoltando al señor de tormentas y tormentos.
Estruendo y conmoción,
el monarca desciende en un remolino,
los árboles se doblan como hojas,
las hadas marcan un sutil camino.
El rey del aire está nuevamente,
en tierras de mortales definitivamente,
la vida cambiará como el viento, completamente.
Al despertar en la mañana,
la joven piel canela,
tiene la rutina clara,
manga larga, falda corta,
y un encaje para su cucarda.
El joven amante será el primero,
siempre alegre, siempre dispuesto,
piel lozana, nervio de acero,
le dará la clave para el ingreso,
al aposento más pequeño.
El piloto de aviones será el segundo,
al filo de la tarde, al filo de la cama,
la hará suya con las mismas ganas,
del primer encuentro en el hangar,
en la tarde que la hizo despegar.
El fino caballero será el último,
traje de seda, corbata de ensueño,
en un apartamento de lujo y pequeño,
abrirá sus columnas con deseo,
cavará profundo, hasta el infierno
Un impuro penitente,
arrodillado y clamando al cielo,
por un perdón que no es sincero,
pues desea repetir el acto,
que tuvo de rodillas a la dama,
que no pedía perdón, pero sí la cama,
que juró fidelidad a otro caballero,
que es pariente del primero,
que es menos decente, pero más certero,
en buscar el tesoro del profundo centro,
que le da vida a la mujer devota,
que quiso ser fiel y ahora está rota,
pues rompieron su temple y su vanguardia,
en una guerra sin bandera blanca,
como blancas la marcas en su retaguardia,
penetrada por el filo de una espada,
larga y ancha, como de acero forjada,
que con una sola estocada,
tiñó de sangre el campo de batalla,
y la batalla fue iniciada,
al galope del caballo y del caballero,
que es un maestro montando,
aunque pierda el norte y sea él montado,
por la dama del cofre y el tesoro,
que se abre para mostrar el oro,
que hará suyo,
el impuro penitente.
Labios,
lengua,
deseando conocerlos,
aún falta morderlos,
extasiado por esos negros ojos,
que me miran con deseo, mientras me sonrojo.
Boca,
cuello,
senos perfectos,
al sol expuestos,
sin pretextos estrujar los bordes,
con mis largos dedos, sacar los mejores acordes.
Ombligo,
cintura,
caderas turgentes,
dos piernas impresionantes,
que enmarcan una pelvis abultada,
que me turba más, así de la nada.
Tú,
yo,
alcoba bella,
vino en botella,
tus manos en mi pecho,
saltando en mi cintura, saltando en el lecho
Una sonrisa logré sacarle,
a un alma atormentada,
a un corazón vacío,
a una vida destrozada.
Y por un momento eterno,
la alegría volvió a asomarse,
la luz a encenderse,
el camino, en oro tornarse.
Pues está escrito,
que al reir llorando,
o al llorar riendo,
estará el humano viviendo.
La lágrima recorre ahora,
el rostro sonriente,
de un espíritu resplandeciente,
con un oscuro semblante.
Un alma sufrida, herida en el corazón,
ha llegado al borde de la desesperanza,
no quiere más pesar ni desazón,
su vida ya no brilla, no avanza.
Gris panorama en un cuarto vacío,
con paredes de cuadros redondos,
con dibujos oscuros salidos del karma,
los pesares son profundos y hondos.
Para saber que aún vive,
ha llamado al dolor en forma de marca,
ha marcado su piel con lanza de oro,
ha sangrado, pensando en la parca.
Como mudo testigo de lo sufrido,
ha quedado dibujado un trazo de espada,
una línea roja en la muñeca tapada,
un duro mañana, una cumbre empinada.
CANCIÓN EL BAGRE AMARILLO
Título: El bagre amarillo
Autor. Cheché López Marín el Látigo de Cajigal
1
Hay en el golfo de paria
un pez hermoso y sencillo
Y si usted no lo conoce
se llama el bagre amarillo (bis)
2
Salen de yaguaraparo
a buscar a los pescadores
el plato más exquisito
de todos sus moduladores (bis)
3
A todo el que nos visite
porque siempre lo recuerde,
su bagre amarillo
con bola y plátano verde
Coro
Eres largo y con bigote
su cuerpo es muy resbaloso
pero en sancocho y guisado
no hay pescado más sabroso (bis)
Enviado por andreslm
- Oye Cervantes, ¿dónde pongo el detergente?
- En un lugar de la mancha...
Si estas contento, que tu cara se entere
Dadneris Garay Bravo
MAÑANA DE OTOÑO ENTRE AMIGOS.
Contemplo hechizado
las llamas del fuego.
Recibo el calor de su hambre voraz;
recuerdo el pasado
de ayer, un relato mordaz
de amigos sinceros, abiertos y francos.
Y empieza el chispeo.
Las gotas de brasas
sabrosos y breves repasos
de seres con manos de pasas
y un tanto grotescos,
con cuerpo de viejos y mentes de sabios
portando cansinos, lejanos fracasos
que un día tuvieron la miel en los labios.
Consumen los días como ramas secas,
brasas convertidas en palabras huecas
que desvanecen el rojizo grumo
en ceniza y humo
pero que aún calientan el cuerpo
y las manos
como los gitanos
que elevan quejíos junto a las hogueras
todos los veranos.
Y queman los años, las viejas maderas
que arden aún, calentando,
y templando el cuerpo
y el corazón yerto
de huidas quimeras,
como ahora las brasas calientan mis manos,
la soledad de algunos, la depresión de ancianos.
Esperando que el sol ilumine el amanecer diario
de los que vegetan viviendo los mimos de un niño,
buscando inocencia, clamando cariño
en un asiento de estado grotesco, equilibrio precario
de llama y de humo, de brasa y ceniza,
de llanto y de risa.
moal.
Jerónimo Álvarez de Eulate
CANCIÓN EL BAGRE AMARILLO
Título: El bagre amarillo
Autor. Cheché López Marín el Látigo de Cajigal
1
Hay en el golfo de paria
un pez hermoso y sencillo
Y si usted no lo conoce
se llama el bagre amarillo (bis)
2
Salen de yaguaraparo
a buscar a los pescadores
el plato más exquisito
de todos sus moduladores (bis)
3
A todo el que nos visite
porque siempre lo recuerde,
su bagre amarillo
con bola y plátano verde
Coro
Eres largo y con bigote
su cuerpo es muy resbaloso
pero en sancocho y guisado
no hay pescado más sabroso (bis)
Enviado por andreslm
- Oye Cervantes, ¿dónde pongo el detergente?
- En un lugar de la mancha...
Si estas contento, que tu cara se entere
Dadneris Garay Bravo
MAÑANA DE OTOÑO ENTRE AMIGOS.
Contemplo hechizado
las llamas del fuego.
Recibo el calor de su hambre voraz;
recuerdo el pasado
de ayer, un relato mordaz
de amigos sinceros, abiertos y francos.
Y empieza el chispeo.
Las gotas de brasas
sabrosos y breves repasos
de seres con manos de pasas
y un tanto grotescos,
con cuerpo de viejos y mentes de sabios
portando cansinos, lejanos fracasos
que un día tuvieron la miel en los labios.
Consumen los días como ramas secas,
brasas convertidas en palabras huecas
que desvanecen el rojizo grumo
en ceniza y humo
pero que aún calientan el cuerpo
y las manos
como los gitanos
que elevan quejíos junto a las hogueras
todos los veranos.
Y queman los años, las viejas maderas
que arden aún, calentando,
y templando el cuerpo
y el corazón yerto
de huidas quimeras,
como ahora las brasas calientan mis manos,
la soledad de algunos, la depresión de ancianos.
Esperando que el sol ilumine el amanecer diario
de los que vegetan viviendo los mimos de un niño,
buscando inocencia, clamando cariño
en un asiento de estado grotesco, equilibrio precario
de llama y de humo, de brasa y ceniza,
de llanto y de risa.
moal.
Jerónimo Álvarez de Eulate
