Perfil Público de thauker
juan carlos marrero sierra
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Por fin he muerto, que pasada
y no me he enterado de nada
Me han colocado en un cajón,
como mola mi nueva habitación
Todo está pero muy bien apañado
si tiene hasta aire acondicionado
En el jacuzzi y en la piscina
hago fiestas con las vecinas
Vienen unas momias muy enrolladas
para el concursos de vendas mojadas
Con los esqueletos me divierto a mala idea
los monto y desmonto como muebles de Ikea
Presentamos a una nueva artista
es la niña de la peli del exorcista
Nos insulta y vomita, flipamos mogollón
Luego nos limpia y nos barre el salón
El de al lado es un suicida, está chalado
siempre se lamenta por haber saltado
Le hemos invitado a que nos venga a ver
pero el muy antisocial no se deja caer
Dice que eso es una auténtica locura
que nosotros no estamos a su altura
Hoy vino un vampiro, menudo majadero
nos tiene los cuellos llenos de agujeros
Le he dicho que no hay sangre, no se entera
para mi que no es de aquí, que viene de fuera
Ayer por la tarde pasaron varios presos
y echamos de menos algunos huesos
Seguro que fueron los hombres lobo
A ver si se piensan que somos bobos
Ya fuimos a la cripta para reclamarlos
y nos dieron largas ,los muy bastardos
Esto ya es tener mala suerte,
antes aquí se vivía de muerte
Ahora la cantina está llena de clientes
no hay monedas, pagamos con dientes
Antes el cura nos dedicó una misa
y por poco nos morimos de la risa
A veces también vienen los aparecidos
qué chulitos se lo tienen muy creído
Van de este a oeste y de sur a norte
tienen a una guía y hasta pasaporte
Se pavonean porque pueden salir
aunque a veces vienen con suvenir
Trajeron una ouija de chapa dura
pero aquí hay muy mala cobertura
Con los vivos queremos tener conexión
pero siempre se corta la comunicación
Los domingos vamos a la bolera
a tirar cráneos por las escaleras
Si hacemos bulla, viene el enterrador
revuelve las tumbas, es muy aterrador
Nos vacía el contenido de la fosa
luego a ver de quien es cada cosa
Estando vivos comíamos doritos
ahora muertos, comemos gusanitos
Llegará el día, el día en que yo me vaya
y no querré ver cómo tus ojos se rallan
No me llores, no sufras por mi partida,
no quiero ser en tu corazón una herida
Pues yo partiré, sí, lleno de paz y de amor
mi alma no habrá de guardar ningún temor
Me iré cual vine, con mis bolsillos vacíos
mas habré cantado, y reído hasta el hastío
Mis huesos se volverán polvo de estrellas
dichoso seré, si pude dejar en ti huella
Vive con plenitud, con alguien a tu lado
Te observaré feliz, orgulloso, con agrado
Estaré contigo, te seguiré en todos los pasos
celebraré tus triunfos, consolaré tus fracasos
Si tus ojos se secan por mí, si sientes vacío
búscame en las olas, en la lluvia, en el rocío
En un rayo de sol, en una flor, en una pluma
o tal vez en el eco del reflejo de la espuma
Acuérdate con cariño de todo lo que construimos
seguiré estando en las experiencias que vivimos
Cuando me extrañes, vuelve a aquellos momentos
Seré esa voz cálida que te susurra en el viento
Si me recuerdas, si me piensas de cualquier modo
gracias a ti, nunca me habré marchado del todo
Hoy, sobre un cielo plomizo y apenado
va tejiendo la noche su manto estrellado
Temblando está la luz de la antigua farola
como un espectro se vislumbra su aureola
El gélido viento corta como afilado cuchillo
a lo lejos, se siente gemir un viejo organillo
Las compras y los regalos se suceden sin cesar
por cualquier parte se ve a la gente deambular
Algunos se precipitan por las calles adoquinadas
el reloj de la catedral anuncia ocho campanadas
Los jóvenes amantes, al frío no tienen temor
permanecen abrazados y comparten su calor
Los árboles desnudos, sueñan y esperan
su vestido de hojas al llegar la primavera
Hay tiempo para la nostalgia, y para recordar
a los seres queridos que jamás han de retornar
Pequeños copos de nieve, pierden ya su vuelo
lágrimas heladas blanquean levemente el suelo
Un joven camina, triste y sólo por la ciudad
su corazón ha sido roto la noche de Navidad.
Soy gran e ilustre caballero, fiero luchador
de las nobles causas un valeroso defensor
No temo, no, a una encarnizada contienda
jamás ha existido insulto que a mí ofenda
Tampoco a este mortal horroriza la enfermedad
mas existe una palabra que lo llena de ansiedad
A los dioses no tengo temor, juego con el destino
pero una palabra, causa en mi espíritu un remolino
Un vendaval, un mar embravecido, el fuego, me divierten
tan sólo una palabra, sólo esa, en indefenso me convierte
De la muerte, a mi tan cercana, me he hecho amigo
y a una palabra, quitar la trascendencia no consigo
Sin inmutarme, mataría a un demonio o a un dragón
una palabra, una, bien puede atravesarme el corazón
Multitud de crueles batallas internas he disputado
en todas menos en una, gloriosamente he triunfado
Los sobornos, los chantajes, a mi alma no inmutan
no obstante una palabra hay que mi ánimo permuta
¿Qué palabra puede hacer temblar a este hombre?
Esa palabra, querida mía, esa palabra es tu nombre.
Hoy transito tus largas calles como antaño,
una vieja melodía me retrotrae varios años.
Mi querida La Laguna, me conoces más que nadie,
más que una amiga, una hermana, como otra madre.
Me has visto nacer, crecer y cometer mil errores,
has sido cómplice, testigo de mis primeros amores.
Paseando alrededor de tus antiguos conventos,
siento plácida la memoria de aquellos momentos.
El verde moho colorea tus vetustos muros,
ocultan celosos aquellos secretos oscuros.
Esos clásicos balcones de madera atesoran,
esperas de siglos que en sus sombras moran.
Eres vieja, enigmática, rebosas sabiduría,
eres remanso de paz, de sueños, de poesía.
Tu encanto es tu rugosidad y tu aspereza,
cada rincón de tus calles, rezuma nobleza.
Cuna de eruditos, estudiantes, profesores,
tumba de mendigos, campesinos y señores.
Bendecida por nuestro Cristo lagunero,
reliquia venerable, guía y fiel consejero
Eres puerta abierta para quien busca tu abrigo,
muralla cerrada para el extraño y el enemigo.
Ya es invierno, huele a humo, a castañas asadas,
el aroma del recuerdo de generaciones pasadas.
Las campanas llaman a los que ya no están,
tristes latidos, que saben que no volverán.
La gris neblina abraza la luz de las farolas,
apenas alumbran a las almas que vagan solas
La Laguna umbría, húmeda, solitaria y amarga
un sentimiento de añoranza el espíritu embarga
Lloras, mi La Laguna triste, con calma,
mojas los tejados, los patios... el alma.
Se dibujan reliquias de luz en el suelo,
guardan el eco de un antiguo anhelo.
La Laguna te invita, te acoge, te arropa,
con sus gélidas manos, cariñosa te toca.
Si te ha atrapado, no te dejará marchar,
sin fuerzas para huir, tarde para escapar.
La Laguna
Dedicado con todo mi cariño a los comercios de mi niñez, como Casa Peter en San Agustín, la pajera, discos Manzana, el punto criollo, la churrería Nene y tantos otros que cerraron sus puertas, pero cuyos ecos aún resuenan en nuestra memoria.
Hoy transito tus largas calles como antaño,
una vieja melodía me retrotrae muchos años.
Mi querida La Laguna, tú me conoces más que nadie,
más que una amiga, una hermana, como otra madre.
Me has visto nacer, crecer y cometer mil errores,
has sido cómplice, testigo de mis primeros amores.
Paseando alrededor de tus antiguos conventos,
siento plácida la memoria de aquellos momentos.
El verde moho colorea tus vetustos muros,
ocultan, celosos, aquellos secretos oscuros.
Esos clásicos balcones de madera atesoran,
esperas de siglos que en sus sombras moran.
Eres vieja, enigmática, y rebosas sabiduría,
un remanso de paz, de sueños, de poesía.
Tu encanto radica en tu rugosidad y aspereza,
cada rincón de tus calles, rezuma nobleza.
Cuna de eruditos, estudiantes, profesores,
tumba de mendigos, campesinos y señores.
Eres puerta abierta para quien busca tu abrigo,
muralla cerrada para el extraño y el enemigo.
Es invierno, huele a humo, a castañas asadas,
el aroma del recuerdo de generaciones pasadas.
Las campanas de la catedral llaman a los que no están,
como latidos de un corazón, que sabe que no volverán.
La lluvia cae lenta, inexorable, con calma,
mojando los tejados, los patios... el alma.
Se forman reliquias de luz en el suelo,
guardan el eco de un antiguo anhelo.
La gris neblina abraza la luz de las farolas,
apenas alumbran a las almas que vagan solas.
La Laguna te invita, te acoge, te arropa,
con sus gélidas manos, cariñosa te toca.
Una vez que te ha atrapado, ella no te dejará marchar,
no hay fuerzas para huir, demasiado tarde para escapar.
HAIKU
*
Un ave quiere
salir por la ventana
es el destino
*
Enviado por joselevio
- Toc, Toc
- ¿Quién es?
- Soy Santa
- ¡Bienvenido, Santa! ¿Qué me trajiste?
- Tus deudas
- Reconch... ¿pero no eras Santa Claus?
- No, ¡soy Santa-nder!
De que sirve amarte en silencio ,si cuando te miró a los ojos en verdad te lo digo todo .
Autor : Alexánder Núñez
Alexánder Nuñez
No busques en mis labios tu boca,
ni en la puerta al extraño,
ni en el ojo la lágrima.
Siete noches más arriba
pasa el rojo hacia el púrpura,
siete corazones más adentro
insiste la mano en la puerta,
siete rosas más tarde
se escucha el rumor de la cisterna.
Paul Celan
HAIKU
*
Un ave quiere
salir por la ventana
es el destino
*
Enviado por joselevio
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- ¿Quién es?
- Soy Santa
- ¡Bienvenido, Santa! ¿Qué me trajiste?
- Tus deudas
- Reconch... ¿pero no eras Santa Claus?
- No, ¡soy Santa-nder!
De que sirve amarte en silencio ,si cuando te miró a los ojos en verdad te lo digo todo .
Autor : Alexánder Núñez
Alexánder Nuñez
No busques en mis labios tu boca,
ni en la puerta al extraño,
ni en el ojo la lágrima.
Siete noches más arriba
pasa el rojo hacia el púrpura,
siete corazones más adentro
insiste la mano en la puerta,
siete rosas más tarde
se escucha el rumor de la cisterna.
Paul Celan
