Perfil Público de thauker
juan carlos marrero sierra
Un poco sobre thauker
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Puntos
Día 20.14
Puntos
Semana 20.14
Puntos
Mes 20.14
Puntos
Año 0
Seguidores
0
Seguidos
La Laguna
Dedicado con todo mi cariño a los comercios de mi niñez, como Casa Peter en San Agustín, la pajera, discos Manzana, el punto criollo, la churrería Nene y tantos otros que cerraron sus puertas, pero cuyos ecos aún resuenan en nuestra memoria.
Hoy transito tus largas calles como antaño,
una vieja melodía me retrotrae muchos años.
Mi querida La Laguna, tú me conoces más que nadie,
más que una amiga, una hermana, como otra madre.
Me has visto nacer, crecer y cometer mil errores,
has sido cómplice, testigo de mis primeros amores.
Paseando alrededor de tus antiguos conventos,
siento plácida la memoria de aquellos momentos.
El verde moho colorea tus vetustos muros,
ocultan, celosos, aquellos secretos oscuros.
Esos clásicos balcones de madera atesoran,
esperas de siglos que en sus sombras moran.
Eres vieja, enigmática, y rebosas sabiduría,
un remanso de paz, de sueños, de poesía.
Tu encanto radica en tu rugosidad y aspereza,
cada rincón de tus calles, rezuma nobleza.
Cuna de eruditos, estudiantes, profesores,
tumba de mendigos, campesinos y señores.
Eres puerta abierta para quien busca tu abrigo,
muralla cerrada para el extraño y el enemigo.
Es invierno, huele a humo, a castañas asadas,
el aroma del recuerdo de generaciones pasadas.
Las campanas de la catedral llaman a los que no están,
como latidos de un corazón, que sabe que no volverán.
La lluvia cae lenta, inexorable, con calma,
mojando los tejados, los patios... el alma.
Se forman reliquias de luz en el suelo,
guardan el eco de un antiguo anhelo.
La gris neblina abraza la luz de las farolas,
apenas alumbran a las almas que vagan solas.
La Laguna te invita, te acoge, te arropa,
con sus gélidas manos, cariñosa te toca.
Una vez que te ha atrapado, ella no te dejará marchar,
no hay fuerzas para huir, demasiado tarde para escapar.
Hoy es Nochebuena,
noche de comunión,
sonrisas, villancicos,
de regalos e ilusión.
Se oyen por las calles
alegres gritos bulliciosos,
pero aquí, en el corazón
suena un lamento doloroso.
El reloj, en su letanía,
marca siete campanadas,
para mi alma se siente
como siete puñaladas.
Nuestro árbol sigue vestido
como me enseñaste a adornar.
guardo la secreta esperanza
de que lo puedas contemplar
Avanza el tiempo sin demora,
con aire de desdén y vanidad.
Cómo pesan los recuerdos…
mi brío, se vuelve debilidad.
Suenan las ocho en el reloj,
triste se lamenta el carillón.
El frío viento trae a mi oído
las notas de un viejo acordeón
El mantel de hilo bordado,
las copas llenas de vino,
ahora son sólo el presagio
de un ciego y cruel destino.
Sí, nuestra mesa está repleta,
de tristeza, vacíos y ausencia.
Los cristales guardan mudos
el reflejo de tu presencia.
Ya son las nueve, duele tu falta.
La campana que anunciaba la cena,
esa, que con tanto cariño tañías
duerme profunda, plácida, serena
Y aquel aroma exquisito
que de la cocina emanaba,
hoy huele a fría nostalgia,
a esperanza que se apaga.
El ruido, las risas familiares
que atrás llenaban la estancia,
se han vuelto un eco lejano,
de un pasado sin sustancia.
Las diez, y está nevando dentro de mí
En tu memoria la chimenea he encendido
mas, aunque intente la llama avivar
sólo hallo en ella un calor fingido
Se van escapando los segundos,
los minutos, las horas vencidas.
Me desangro... me desvanezco
ahora, a través de tu herida.
Tu silla me mira vacía,
serena, cual baluarte,
preguntando desafiante
cuándo dejé de buscarte.
Las once, gime el reloj la hora
su mecanismo rechina añoranza
las cadenas lloran al rozarse
testigos de mi desesperanza
Si el Espíritu me diera
un deseo, uno solo, cumplido,
pediría ahora verte aparecer
y que me llevaras contigo.
Son las doce. Es Navidad.
Llega el fin de mis días,
y descubro, con tristeza…
yo era feliz y no lo sabía.
¿TE DUELE?
¿Te duele?
Shh.
Ya no lo hará.
doliese a quien doliese,
Si el cuchillo penetra y la herida escuese,
tu sangre robaría pues esta me pertenece.
En el momento,
En tus labios y los míos,
El contacto frío y el sentimiento ardiente,
No tendrás un derecho aunque desieis desaparecerte.
Doliese a quien doliese,
Si el cuchillo penetra y empieza a sangrar,
Si la mano no es mía no hay manera de su vida preservar.
cuando las flores se marchitan y tú mirada empieza a llorar
Si el dolor no es mío, sus labios he de callar,
Pues yo soy tu si y tú no. Ahorcare Pero no mataré. Cortaré Pero no desgarrare. Arderé Pero no me quemaré.
Tuya es tu vida Pero yo el camino
Tuya es la sonrisa Pero yo el motivo
Solo quiero que apagues todo mi deseo primitivo.
Que me hace enfermar,
Que me hace llorar,
¿Puedes tu apagar mi fuego tentativo?
Tras tus rejas actúas como si fuera prohibido.
Me acercaría y tus pasos hacia atrás,
¿acaso sabes con quién tú estás?
Tal vez tus ojos me observan, pero no me ven de verdad,
Quiero que me mires, tienes tantas razones para alardear.
Necesito apagarme, o tus pieles en mi se van a quemar.
Enviado por c-jinx
PROCLAMA
¡No a la donación de organos! (Yamaha).
Leer demasiados libros es peligroso.
Mao Tse-Tung
OFICIO DE LA COSTUMBRE
Del amor a las palabras queda sólo costumbre.
Se hace rito el misterio y un dios inútil
silencioso visita el asolado paisaje de nuestros sueños.
En espejos ardiendo miramos nuestro rostro
y la mano sostiene una flor que es de hielo y ceniza.
Si en ese atardecer canta un pájaro ciego,
¿qué nos devolverá su canto si aguarda ya la noche
para arrancar de nuestros ojos la luz última del mundo?
Abelardo Linares
¿TE DUELE?
¿Te duele?
Shh.
Ya no lo hará.
doliese a quien doliese,
Si el cuchillo penetra y la herida escuese,
tu sangre robaría pues esta me pertenece.
En el momento,
En tus labios y los míos,
El contacto frío y el sentimiento ardiente,
No tendrás un derecho aunque desieis desaparecerte.
Doliese a quien doliese,
Si el cuchillo penetra y empieza a sangrar,
Si la mano no es mía no hay manera de su vida preservar.
cuando las flores se marchitan y tú mirada empieza a llorar
Si el dolor no es mío, sus labios he de callar,
Pues yo soy tu si y tú no. Ahorcare Pero no mataré. Cortaré Pero no desgarrare. Arderé Pero no me quemaré.
Tuya es tu vida Pero yo el camino
Tuya es la sonrisa Pero yo el motivo
Solo quiero que apagues todo mi deseo primitivo.
Que me hace enfermar,
Que me hace llorar,
¿Puedes tu apagar mi fuego tentativo?
Tras tus rejas actúas como si fuera prohibido.
Me acercaría y tus pasos hacia atrás,
¿acaso sabes con quién tú estás?
Tal vez tus ojos me observan, pero no me ven de verdad,
Quiero que me mires, tienes tantas razones para alardear.
Necesito apagarme, o tus pieles en mi se van a quemar.
Enviado por c-jinx
PROCLAMA
¡No a la donación de organos! (Yamaha).
Leer demasiados libros es peligroso.
Mao Tse-Tung
OFICIO DE LA COSTUMBRE
Del amor a las palabras queda sólo costumbre.
Se hace rito el misterio y un dios inútil
silencioso visita el asolado paisaje de nuestros sueños.
En espejos ardiendo miramos nuestro rostro
y la mano sostiene una flor que es de hielo y ceniza.
Si en ese atardecer canta un pájaro ciego,
¿qué nos devolverá su canto si aguarda ya la noche
para arrancar de nuestros ojos la luz última del mundo?
Abelardo Linares
