Perfil Público de waltercho
Walter Alfonso Chó Tux
Un poco sobre waltercho
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Puntos
Día 1.16
Puntos
Semana 1.16
Puntos
Mes 34.52
Puntos
Año 2
Seguidores
0
Seguidos
Ser padre...
como Daniel Alfonso fue bautizado...
Mi orgullo, gallardía, machismo, valentía, y todo lo que tenga que ver con valor, se materializaba en aquel niño de la cara roja, cubierto de una felpa de cabellos y unas manos grandes...
hace 18 años escuchaba el llanto de mi primogénito, y experimentaba por primera vez ser padre...
a la fecha aún no lo sé con certeza, solo se que me entrego en cuerpo, alma y vida a luchar por que a ellos nada les falte, pues ellos son mi todo...
soy padre de un jovencito ya...
de 18 años, 18 años que me ha regalado de alegrías, enojos y vivencias que sentido le dan a mi vida...
18 años de ser feliz junto a el, y hoy, verle grande en tamaño, no cambia el echo de verle pequeño y se que aún lo arrullo, en mi corazón, en mis pensamientos, en mi todo.
Estar no pude el día de su cumpleaños, pero un día antes comimos pastel y lo vi sonreir, lo escuché y hablamos un buen rato... que alegre ser padre...
ahora viene la etapa de ser padre de alguien que alcanzó los 18, una vida con compromisos sociales... Dios es bueno... que feliz me hace mi Daniel Alfonso.
Lo amo hijo.
Redactado en la ciudad Capital de Guatemala, 25/01/2021
Los días de sol han pasado sobre mis hombros
en montañas, aldeas y muy adentro de Guatemala
Hoy la ciudad capital me cobija...
y acá amistades y aliados obtengo
La vida es tan interesante e incomprensible
que no creí un día en este lugar estar...
conociendo, aprendiendo, generando,...
sumando a un equipo donde cada día somos mas fuertes...
Me siento curioso, alegre y temeroso
de que nuevas puertas se abren y nuevos rostros conozco
Es Dios Supremo quien da éstas oportunidades
las cuales sin la menor duda tomo y acá estoy
sonriendo con temblor... pero viviendo y siendo feliz.
Mas de 200 kilómetros nos separan
y aún así mi corazón por ti grita...
la distancia se hace nada...
cuando tu dulce voz en el teléfono escucho
Mujer de mi juventud, mujer de mis vivencias
Extraño verme en tu mirada...
extraño deleitar tu voz
La vida es justa... por que pone a prueba nuestros pactos
te amo mucho... y claro que te extraño...
solo se que te amo...
solo sé que me amás,...
Ya pronto nos veremos...
y de nuevo los caudales del agua de la vida
en mi rebozarán...
Te amo
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
- Hombre, Alberto, cómo has cambiado.
- Yo no soy Alberto.
- Más a mi favor.
¡ Te voy a besar tanto, que en tu alma solo exista felicidad !
Mayte Rueda Suarez
NINGUNO
Tal vez soy un niño:
los muertos le causan pavura.
Sin embargo, a la muerte le clama
soltarlo de toda criatura
-niño, árbol, bestezuela-
de tantas cosas en que pulsan
corazones roídos de tristeza.
Es que no tiene ya qué dar
y las calles oscuras están,
y no encuentra, Señor, ser alguno
que logre, a tu vera,
ponerlo a sollozar.
Salvatore Quasimodo
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
- Hombre, Alberto, cómo has cambiado.
- Yo no soy Alberto.
- Más a mi favor.
¡ Te voy a besar tanto, que en tu alma solo exista felicidad !
Mayte Rueda Suarez
NINGUNO
Tal vez soy un niño:
los muertos le causan pavura.
Sin embargo, a la muerte le clama
soltarlo de toda criatura
-niño, árbol, bestezuela-
de tantas cosas en que pulsan
corazones roídos de tristeza.
Es que no tiene ya qué dar
y las calles oscuras están,
y no encuentra, Señor, ser alguno
que logre, a tu vera,
ponerlo a sollozar.
Salvatore Quasimodo
