Perfil Público de yask1501
Yasmin Juárez
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Puntos
Día 1.04
Puntos
Semana 1.04
Puntos
Mes 22.12
Puntos
Año 2
Seguidores
0
Seguidos
Te extraño Y me odio
Por no poder ocultarlo
Ya casi todos lo han notado
Y juro por dios
que tú nombre llevo grabado
Quisiera odiarte
Por haberme dejado
El problemas es que por amarte
Me eh condenado
Tu todo tranquilo y calmado
Yo llevo todo el día llorando
Para mí los colores se han acabado
Y mi destello a otras has regalado.
Tu piel con la mía
La fusión perfecta
Amor y deseo
Son mi fantasía
Anhelo tus labios
besando mi cuerpo
La frase soy tuya
Recorre mis nervios
La piel se me eriza
Las piernas me tiemblan
Por qué tus caricias
Al cielo me llevan
Añoro ser tuya
de pies a cabeza
Que tomes mis manos
Y apliques más fuerza
Solo contigo me siento completa
Tu sexo me lleva a otro planeta
La neta contigo quedó satisfecha
Solo tú mandas
en mi conciencia
Si no estoy contigo
no tengo coherencia
Durante el sexo
Te grito TE AMO
es lo más sincero que eh dicho
Y te tomo la mano.
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
- Hombre, Alberto, cómo has cambiado.
- Yo no soy Alberto.
- Más a mi favor.
¡ Te voy a besar tanto, que en tu alma solo exista felicidad !
Mayte Rueda Suarez
NINGUNO
Tal vez soy un niño:
los muertos le causan pavura.
Sin embargo, a la muerte le clama
soltarlo de toda criatura
-niño, árbol, bestezuela-
de tantas cosas en que pulsan
corazones roídos de tristeza.
Es que no tiene ya qué dar
y las calles oscuras están,
y no encuentra, Señor, ser alguno
que logre, a tu vera,
ponerlo a sollozar.
Salvatore Quasimodo
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
- Hombre, Alberto, cómo has cambiado.
- Yo no soy Alberto.
- Más a mi favor.
¡ Te voy a besar tanto, que en tu alma solo exista felicidad !
Mayte Rueda Suarez
NINGUNO
Tal vez soy un niño:
los muertos le causan pavura.
Sin embargo, a la muerte le clama
soltarlo de toda criatura
-niño, árbol, bestezuela-
de tantas cosas en que pulsan
corazones roídos de tristeza.
Es que no tiene ya qué dar
y las calles oscuras están,
y no encuentra, Señor, ser alguno
que logre, a tu vera,
ponerlo a sollozar.
Salvatore Quasimodo
