Perfil Público de zura
Zurama Martínez Osorio
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Puntos
Día 1.06
Puntos
Semana 1.06
Puntos
Mes 22.56
Puntos
Año 2
Seguidores
0
Seguidos
Me ha surgido un sentimiento
Después de un lindo reencuentro
Has llegado cual otoño, feliz,
A este raro invierno.
Asombrando a mi sonrisa
Alumbrando despertares
Ahora estás en mi memoria
Y ya puedo acariciarte
Nos separa un gran espacio
Pero nos une un deseo
No dejaré de pensarte
Te llamaré a puro sueño
Si este destino algún día
Me permite así abrazarte
Te ceñiré a mi cintura
Y ya no podrás soltarte
Si algo temes, tú no avances
Y si lo haces, ya no pares
Ahora sólo queda el día
De vernos, de secuestrarme.
1/07/22
Si mi entrega no te alcanza
Para demostrar mi amor
Cómo hacer para decirte
Qué eres tú mi Corazón?.
Pasa el tiempo y con él veo
Que se nos pasa la vida
Si yo renuncio a quererte
Cómo haré para vivirla?.
Tú lo tienes en tus manos
Tienes tú mi Corazón
Si no le das importancia
Ya no valdrá la razón.
Ocho vueltas ya daremos
Ocho vueltas con el sol
Si no te bastan mi hombre
Será nuestra decepción.
Mi Corazón no resiste
Enfrentar tanta tristeza
Hoy ya no estoy preparada
Para tamaña fiereza.
Vivo soñando ese día
Ese día que no llega
Yo te amo desenfrenada
Tú no cambiaste de idea.
Te digo adiós y lo lloro
Siento tu ausencia en mi alma
Pero valoro mi entraña
Soy valiente y tengo maña.
De esta yo saldré algún día
Y tú sí me extrañarás
Sé feliz a tu manera
Yo buscaré otro final.
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
LUZ
Si por fin ves la luz al final del túnel, ten cuidado no vaya a ser un tren acercándose a toda pastilla.
La inteligencia busca y el corazón encuentra.
George Sand
EL PESO
Es esta condenada
impotencia.
Esta ausencia
hasta de rabia.
Este peso.
Sí, este peso:
como un frasco
de aspirinas
en un estómago
vacío.
Roger Wolfe
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
LUZ
Si por fin ves la luz al final del túnel, ten cuidado no vaya a ser un tren acercándose a toda pastilla.
La inteligencia busca y el corazón encuentra.
George Sand
EL PESO
Es esta condenada
impotencia.
Esta ausencia
hasta de rabia.
Este peso.
Sí, este peso:
como un frasco
de aspirinas
en un estómago
vacío.
Roger Wolfe
