Perfil Público de _angel_
Ángel Pérez
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Día 2.16
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Semana 2.16
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Mes 43.58
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Año 3
Seguidores
1
Seguido
A dónde fue a parar el tiempo
y todos sus momentos.
ya imagines borrosas,
distantes sentimientos.
¿ Qué con todo aquello ?
¿ Qué con lo pasado ?
¿ Qué con lo perdido ?
Al carajo con el tiempo.
He destruido mi vida por un futuro que no puedo ver,
me he consumido en mis pensamientos hasta llegar a caer
Y para qué.
Tomen sus promesas de un mañana luminoso,
tomen su gloria inmortal con hedor a productividad.
Esta es mi vida,
no les pertenece,
así como mi voz jamás lo hará.
El viento ya no sopla, ahora ruge.
El tiempo ya no importa, solo transita.
Mi corazón no está roto, fue despedazado.
Me gustaría no amarte, pero no quiero;
me gustaría odiarte, pero no puedo;
me gustaría que lo dejaras a él, pero no te puedo obligar.
Es frustrante saber lo cerca y lejos que estás;
a un paso del olvido y a otro de la eternidad.
Hoy no me siento mejor,
me gustaría estarlo,
debería estarlo,
pero no quiero,
no quiero olvidarte,
no quiero actuar como si nada,
no quiero lanzarlo todo al vacío.
Sí lo abandonas, no serias tú.
Sí te olvido, no sería yo.
Solo me queda esperar, Eso dicen todos:
darte tiempo,
darme tiempo.
Pero no, eso no es lo que quiero.
Cada segundo sin ti es un segundo perdido,
y cada segundo sin mí, te pierdes de lo mejor que te puede suceder.
Que no lo veas así me enoja,
que aún estés con él me enoja,
que no quieras estar conmigo me enoja,
y que todo esto me importe tanto: me destroza.
Los corazones no se rompen, eso es idílico,
los corazones se rasgan como los trozos de carne que son.
No son como el cristal que cae al suelo y de un solo golpe vuela en pedazos.
Ojalá fuera así,
ojalá jamás hubieras buscado algo más que mi amistad,
ojalá jamás me hubiera enamorado de ti.
Estoy enojado, me siento destrozado, pero no quiero recurrir al olvido;
eso me haría más daño, no quiero el vacío,
no quiero dejar de sentirte.
Y tal vez todo esto es mierda,
tal vez pierdo mi tiempo y mi vida,
tal vez no me quieres y jamás lo has hecho,
tal vez lo imagine todo…
Pero estoy muy seguro de lo que siento,
jamás había querido algo con tanta fuerza
y jamás había estado tan enojado.
Eres un gran idiota por no ver lo que tienes en frente
Y deseo del fondo de mis entrañas, que si me rechazas sea por alguien mejor para ti.
Creo ya haberlo dicho todo,
espero no haber dejado nada.
Sí soy una perra por quererte mientras estas con otro, no me importa;
sí soy un idiota por escribirte esto pese a tu rechazo, no me importa.
Soy yo.
El ahora no termina
y las horas y los días
son aves de papel.
Extraño aquellos días,
quiero vivir sin un porqué.
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
- Hombre, Alberto, cómo has cambiado.
- Yo no soy Alberto.
- Más a mi favor.
¡ Te voy a besar tanto, que en tu alma solo exista felicidad !
Mayte Rueda Suarez
NINGUNO
Tal vez soy un niño:
los muertos le causan pavura.
Sin embargo, a la muerte le clama
soltarlo de toda criatura
-niño, árbol, bestezuela-
de tantas cosas en que pulsan
corazones roídos de tristeza.
Es que no tiene ya qué dar
y las calles oscuras están,
y no encuentra, Señor, ser alguno
que logre, a tu vera,
ponerlo a sollozar.
Salvatore Quasimodo
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
- Hombre, Alberto, cómo has cambiado.
- Yo no soy Alberto.
- Más a mi favor.
¡ Te voy a besar tanto, que en tu alma solo exista felicidad !
Mayte Rueda Suarez
NINGUNO
Tal vez soy un niño:
los muertos le causan pavura.
Sin embargo, a la muerte le clama
soltarlo de toda criatura
-niño, árbol, bestezuela-
de tantas cosas en que pulsan
corazones roídos de tristeza.
Es que no tiene ya qué dar
y las calles oscuras están,
y no encuentra, Señor, ser alguno
que logre, a tu vera,
ponerlo a sollozar.
Salvatore Quasimodo
