Perfil Público de espejo
Julio Cesar Cardozo N.
Un poco sobre espejo
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Punto
Día 1.00
Punto
Semana 1.00
Punto
Mes 123.18
Puntos
Año 3
Seguidores
1
Seguido
Amor
Te dejo la cocina
Hecha un desorden
El comedor una tragedia
El baño una miseria
Y mi amor sobre la cama…
… y si vienes y lo buscas…
No lo encontrarás…
Ni entre las cobijas
Ni debajo de las sábanas
… esta mañana en tu afán
Te lo llevaste prendido
En el secreto de tu piel
En la tibieza de tus manos
En los albores de tu mirada…
… Entrégamelo esta noche
O en el amanecer…
Cuando tu sueño
Ande de vuelo
Y tu piel roce mi piel
Allí me libertaré.
Don libélulo
Siempre pensé
que mi camino conduciría
a donde siempre
quería ir
Que sin tropiezo,
vagabundeando
en espacios infinitos,
podía detenerme
y conquistar
tu tierra
llamada
Clandestinidad.
Y fuiste tú
que sin querer
quitó ese muro
que aprisionaba
mis deseos
y me postró
ante la más deslumbrante claridad...
...Esta luz
que desde lo alto
no permite
que mis pensamientos
divaguen
por lugares oscuros...
...porque tú
sin quererlo
abriste una puerta
donde escaparon
mis deseos
y ahora...
de nuevo soy libre.
Don libélulo...
Quién eres pregunté
Me miraste con ojos de cielo
Con esa mirada profunda
Con que mira la desconfianza
Y no obtuve respuesta.
Sin embargo
Aunque guardó
Silencio
El silencio la delató,
Los ángeles no hablan
Pensé yo
Además su piel tersa
Como piel de ángel
Su cabello como cascada de estrellas
....y yo sorprendido
Quería escuchar su voz
... con un dejo de sonrisa, me dijo...
Si tu me sigues
Sabrás quién soy
... la verdad le dije
no tengo alas
Oh lo siento ! me dijo
seguiré mi camino.
Su voz se clavó en mis sentidos...
Y al instante
Su vuelo iluminó el cielo.
Sonriendo me dije..
Es un ángel !
Don libélulo
Este Soy yo
Soy yo quien camina
Soy quien va en mi propia dirección
No voy de la mano de nadie
No estoy buscando a alguien
Solo voy… solo
Y pregunto a mí mismo ...
A donde voy?
Porqué he iniciado este camino sin saber
A donde me conducirá ?
Pues es sencillo de entender
Estoy huyendo…
Y cuando uno huye
No importa el camino
Ni a donde conduzca
Solo importa alejarnos
Si, alejarnos
Alejarnos de todo esto
De estas mentiras
De este mundo hipócrita
Que aparenta un cielo claro
Pero en la sombra
Es la misma muerte.
Y en la mitad de mi huida
Algo sucedió…
Primero porque no había llegado
A ningún sitio
Ni tampoco a nadie vi
Entonces…
Esa luz, esa luz de donde viene?
Porqué divide mi camino de huida
Porque mirando atrás, es oscuridad
Y de frente ésta luz
Alguien tomo mi mano
Me lanzo al suelo, me golpeó
Haló mis cabellos,
Me arrastró Y me dijo una voz… escucha
No estás huyendo
Solo estás buscándome…
Y ahora que me encuentras
Siempre he sido yo
Quien haciendo tu camino
De mi camino tú huías.
… Mejor sígueme.
Don libélulo
La libertad se enterró en la tierra
Y se sometió a vivir en prisiones
Pero quién, quién es el autor
Para que la libertad
No tenga juez que la proteja
No creo que sea DIOS
Pues El no inventó las cadenas.
Si nací libre
Quién me dijo que no
Quien me dijo
Que debo callar.
No fue la vida
Quien me cosió alas
Para dejarme volar ?
Nunca conoceré la verdad
Porque son miles de caras
De rostros que aparentan
se hacen llamar justicia
se hacen llamar verdad
pero la tierra que calla
su nombres lo nombrará.
Don Libélulo
Como te admira el mar y el sol
Desde lo alto
Te mira con mirada de inocente
… Te abraza
Esperando que tú le hables
… Que le enseñes
El secreto de la paciencia ¡
el camino de educar…
De construir seres nobles
que guardan en su interior
la verdad del amor…
Y que decir del mar …
Al verte se ilusionó ¡
quiso acariciar
tibiamente tu piel
y te preguntó ¡
puedo ir y volver
de la mano de la brisa ?
Me esperaras?
Pues dejarás mi playa
Y quizá nunca más
Pueda volver a verte ¡
Y le dijiste …
Debo ir a enseñar
A chicos
que nunca han visto el mar
les llevare tu foto
cuando me hablaste
a la orilla del mar.
Don Libélulo
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
ERRAR
Errar es humano, pero lo es todavía más echarle las culpas a otro.
Siente el pensamiento, piensa el sentimiento.
Miguel de Unamuno
Las palabras siempre son vacías para el que no escucha,
no conseguirás jamás lo que deseas si no luchas…
Mari Luz Rojas
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
ERRAR
Errar es humano, pero lo es todavía más echarle las culpas a otro.
Siente el pensamiento, piensa el sentimiento.
Miguel de Unamuno
Las palabras siempre son vacías para el que no escucha,
no conseguirás jamás lo que deseas si no luchas…
Mari Luz Rojas
