Perfil Público de fali
RAFAEL CAMACHO
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Punto
Día 1.00
Punto
Semana 1.00
Punto
Mes 11.00
Puntos
Año 1
Seguidor
0
Seguidos
COLETITA
Habia una niña en un pueblo
que se llamaba coleta
y cuando a MADRID llego
todo el mundo le llamaban paleta
del buen carácter que tenia
ella nunca case enfadaba
y lo malo que tenia era
a guerra que daba
como sus padres eran pobres
coleta chica y lista
le pusieron un trajesito y a trabajar de
modista
en el metro se hacia un lio
en el tranvía nunca paga
y se hacia el dia andando coletita con
su caja
un poco distraída cruza entres los
coches de la gran via coleta
y se acuerda de repente que hay que pagar
dos pesetas
no te apures piensa un poco
y coleta la traviesa se dirige al guardia
del gorro
señor guardia señor guardia se va por aqui
a cascorro y el guardia se saca la guía
y contecta zaparreja zaparreja
cojete este tranvía y por diez ayi te deja
muchas gracias señor guardia
dijo sonriendo coleta
que yo sali del apuro y que me llamen paleta
UNA PALABRA
Soy gran e ilustre caballero, fiero luchador
de las nobles causas un valeroso defensor
No temo, no, a una encarnizada contienda
jamás ha existido insulto que a mí ofenda
Tampoco a este mortal horroriza la enfermedad
mas existe una palabra que lo llena de ansiedad
A los dioses no tengo temor, juego con el destino
pero una palabra, causa en mi espíritu un remolino
Un vendaval, un mar embravecido, el fuego, me divierten
tan sólo una palabra, sólo esa, en indefenso me convierte
De la muerte, a mi tan cercana, me he hecho amigo
y a una palabra, quitar la trascendencia no consigo
Sin inmutarme, mataría a un demonio o a un dragón
una palabra, una, bien puede atravesarme el corazón
Multitud de crueles batallas internas he disputado
en todas menos en una, gloriosamente he triunfado
Los sobornos, los chantajes, a mi alma no inmutan
no obstante una palabra hay que mi ánimo permuta
¿Qué palabra puede hacer temblar a este hombre?
Esa palabra, querida mía, esa palabra es tu nombre.
Enviado por thauker
- Amor, ¿me compras el iphone?
- ¿Y el otro?
- El otro me compra el ipad.
La masa busca al líder, no porque lo estime sino por interés; y el líder acepta a la masa por vanidad o por necesidad.
jhoalfred gonzalez
Tuyo, tú –y– yo, cuerpo
gozado, alma gozosa
sin distingo, ¡dios mío!
Dios de quién, si
nunca supe distinguir
quién fue cuerpo
de quién –alma de quién.
Ernesto Mejía Sánchez
UNA PALABRA
Soy gran e ilustre caballero, fiero luchador
de las nobles causas un valeroso defensor
No temo, no, a una encarnizada contienda
jamás ha existido insulto que a mí ofenda
Tampoco a este mortal horroriza la enfermedad
mas existe una palabra que lo llena de ansiedad
A los dioses no tengo temor, juego con el destino
pero una palabra, causa en mi espíritu un remolino
Un vendaval, un mar embravecido, el fuego, me divierten
tan sólo una palabra, sólo esa, en indefenso me convierte
De la muerte, a mi tan cercana, me he hecho amigo
y a una palabra, quitar la trascendencia no consigo
Sin inmutarme, mataría a un demonio o a un dragón
una palabra, una, bien puede atravesarme el corazón
Multitud de crueles batallas internas he disputado
en todas menos en una, gloriosamente he triunfado
Los sobornos, los chantajes, a mi alma no inmutan
no obstante una palabra hay que mi ánimo permuta
¿Qué palabra puede hacer temblar a este hombre?
Esa palabra, querida mía, esa palabra es tu nombre.
Enviado por thauker
- Amor, ¿me compras el iphone?
- ¿Y el otro?
- El otro me compra el ipad.
La masa busca al líder, no porque lo estime sino por interés; y el líder acepta a la masa por vanidad o por necesidad.
jhoalfred gonzalez
Tuyo, tú –y– yo, cuerpo
gozado, alma gozosa
sin distingo, ¡dios mío!
Dios de quién, si
nunca supe distinguir
quién fue cuerpo
de quién –alma de quién.
Ernesto Mejía Sánchez
