Perfil Público de hadi1992
HADI
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Puntos
Día 1.14
Puntos
Semana 1.14
Puntos
Mes 21.54
Puntos
Año 1
Seguidor
0
Seguidos
Andas tristeza y soledad,
El canto hizo sus maletas.
Negra voz del alma busca
llantos de tu calavera.
Es de la fresca mañana,
temblores de fría sombra,
ruina del gusto y el verso
nubarrones de zozobra
Una escultura del duelo,
Monumento del vacío.
El triunfo del desamparo,
Tu silencio decaído.
Camina con su abandono
Camino de melancolía,
Caminante de perdición,
La desamparada alegría
La lejanía y la soledad,
En su presencia cansada;
El ahogo y desaliento,
En su fragancia apagada
Desánimo, ausencia, vacío,
En su aliento, su quejido.
Apatía, abatimiento,
Sonidos de su latido
Cementerio de sus sueños
Derramada de tragedias,
Rebosante de vacíos,
Y ahogada bajo ausencias
Sordo páramo de gritos,
mudo su alejado canto,
Cantos de olvidado sueño,
Sueño en penas enterrado.
Tu imagen ata en la noche el desvelo,
flagelo profundo en la noche negra.
Tu sencillo recuerdo tamborea
música de latidos y de duelo
Restos de huellas, invisible al olvido
soy bajo el confuso tejado oscuro.
Vaso de cicatrices la memoria,
Luz perpleja de un faro perdido
Fui de tu mano alegría y batalla
hora de los brillos de tu sonrisa,
y donde el duro deber construía
Frente al deseo infinita muralla
Atado de cadenas mis latidos
hicieron de secretos mis suspiros
En tu presencia caminaba
sobre el olvido mi tristeza.
Tu mano dulce blanqueaba
Pesadas sombras que ocultaba
Tuve que enterrar mi latido
Y que su lengua no despierte
el ruido que todo lo calla.
Silencio que honré enmudecido
Quise contarte mi deseo.
Tu aliento me ahogó en suspiros,
tu bandera me izó en conquistas
fue tu vida, mi coliseo.
Mi corazón calló secretos
Porque no emergieran del suelo
Miradas con canto de espadas
Que hacen con gemidos sonetos
Porque no supieran mi ensueño
Y por ocultar mis latidos,
me hice en nieblas y laberintos
Y me encaminé por inviernos
El dolor llamó a la distancia
que con sus manos de frío hielo
Tejió sobre mi inerte estatua
dorada paz, sombría ausencia
Atado de cadenas mis latidos
hicieron de secretos mis suspiros
El reloj ya celebra la hora,
de las cosas ya brota su luz.
Se hunde el teatro de la noche,
Parte el sueño y la vida aflora
Por la ventana ya cantan los violines del alba
El aire flota con levedad,
Su dureza ya no me aplasta.
Respira corazón herido
de ausencia y mudo de soledad
Por la ventana ya cantan los violines del alba
CANCIÓN EL BAGRE AMARILLO
Título: El bagre amarillo
Autor. Cheché López Marín el Látigo de Cajigal
1
Hay en el golfo de paria
un pez hermoso y sencillo
Y si usted no lo conoce
se llama el bagre amarillo (bis)
2
Salen de yaguaraparo
a buscar a los pescadores
el plato más exquisito
de todos sus moduladores (bis)
3
A todo el que nos visite
porque siempre lo recuerde,
su bagre amarillo
con bola y plátano verde
Coro
Eres largo y con bigote
su cuerpo es muy resbaloso
pero en sancocho y guisado
no hay pescado más sabroso (bis)
Enviado por andreslm
- Oye Cervantes, ¿dónde pongo el detergente?
- En un lugar de la mancha...
Si estas contento, que tu cara se entere
Dadneris Garay Bravo
MAÑANA DE OTOÑO ENTRE AMIGOS.
Contemplo hechizado
las llamas del fuego.
Recibo el calor de su hambre voraz;
recuerdo el pasado
de ayer, un relato mordaz
de amigos sinceros, abiertos y francos.
Y empieza el chispeo.
Las gotas de brasas
sabrosos y breves repasos
de seres con manos de pasas
y un tanto grotescos,
con cuerpo de viejos y mentes de sabios
portando cansinos, lejanos fracasos
que un día tuvieron la miel en los labios.
Consumen los días como ramas secas,
brasas convertidas en palabras huecas
que desvanecen el rojizo grumo
en ceniza y humo
pero que aún calientan el cuerpo
y las manos
como los gitanos
que elevan quejíos junto a las hogueras
todos los veranos.
Y queman los años, las viejas maderas
que arden aún, calentando,
y templando el cuerpo
y el corazón yerto
de huidas quimeras,
como ahora las brasas calientan mis manos,
la soledad de algunos, la depresión de ancianos.
Esperando que el sol ilumine el amanecer diario
de los que vegetan viviendo los mimos de un niño,
buscando inocencia, clamando cariño
en un asiento de estado grotesco, equilibrio precario
de llama y de humo, de brasa y ceniza,
de llanto y de risa.
moal.
Jerónimo Álvarez de Eulate
CANCIÓN EL BAGRE AMARILLO
Título: El bagre amarillo
Autor. Cheché López Marín el Látigo de Cajigal
1
Hay en el golfo de paria
un pez hermoso y sencillo
Y si usted no lo conoce
se llama el bagre amarillo (bis)
2
Salen de yaguaraparo
a buscar a los pescadores
el plato más exquisito
de todos sus moduladores (bis)
3
A todo el que nos visite
porque siempre lo recuerde,
su bagre amarillo
con bola y plátano verde
Coro
Eres largo y con bigote
su cuerpo es muy resbaloso
pero en sancocho y guisado
no hay pescado más sabroso (bis)
Enviado por andreslm
- Oye Cervantes, ¿dónde pongo el detergente?
- En un lugar de la mancha...
Si estas contento, que tu cara se entere
Dadneris Garay Bravo
MAÑANA DE OTOÑO ENTRE AMIGOS.
Contemplo hechizado
las llamas del fuego.
Recibo el calor de su hambre voraz;
recuerdo el pasado
de ayer, un relato mordaz
de amigos sinceros, abiertos y francos.
Y empieza el chispeo.
Las gotas de brasas
sabrosos y breves repasos
de seres con manos de pasas
y un tanto grotescos,
con cuerpo de viejos y mentes de sabios
portando cansinos, lejanos fracasos
que un día tuvieron la miel en los labios.
Consumen los días como ramas secas,
brasas convertidas en palabras huecas
que desvanecen el rojizo grumo
en ceniza y humo
pero que aún calientan el cuerpo
y las manos
como los gitanos
que elevan quejíos junto a las hogueras
todos los veranos.
Y queman los años, las viejas maderas
que arden aún, calentando,
y templando el cuerpo
y el corazón yerto
de huidas quimeras,
como ahora las brasas calientan mis manos,
la soledad de algunos, la depresión de ancianos.
Esperando que el sol ilumine el amanecer diario
de los que vegetan viviendo los mimos de un niño,
buscando inocencia, clamando cariño
en un asiento de estado grotesco, equilibrio precario
de llama y de humo, de brasa y ceniza,
de llanto y de risa.
moal.
Jerónimo Álvarez de Eulate
