Perfil Público de luismi
Luis Miguel Pulido serrano
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Punto
Día 1.00
Punto
Semana 1.00
Punto
Mes 26.98
Puntos
Año 2
Seguidores
0
Seguidos
Te voy a contar mi vida
Con pequeños detalles que han surcado esta historia y teñido de sentimientos nuestras almas que se cruzaron durante un tiempo indeterminado, tres años aproximadamente.
Porque oí decir en alguna ocasión que el tiempo lo cura todo y también que no hay mal que cien años dure pero cuando en las esquinas del tiempo se esconden los sentimientos, las heridas pueden volver a abrirse, y ya no mana sangre solo desaliento y así, de nuevo empiezo a contar mi vida, desde hace algunos millones de minutos hasta hace sólo unos cientos....
Desde antes de los 16 años a pasados los 18 conseguí madurar mi cuerpo y también mi alma. Acompañado por ti, plegué mi infancia y descubrí a la adolescente sentada junto a mi, sobre un mar de césped amé tu ser creyendo tener tu mundo entre mis manos.
Te podría contar cada cita, algunas olvidadas otras que no sucedieron y una que maldigo, ya sabes... soltaste mi mano en el camino, Y me preguntas si te odié, si solo odiaba al destino.
Luego volvimos a vernos, no sé muy bien porque, no sólo una vez, tampoco ya fueron muchas, perseguí tu sonrisa perfecta, tu mirada constante y ahora dices que me buscaste y dices y dices.... y ya no dices nada, sueño bajo tu embrujo y volvemos a esos años, horas, minutos, qué extraño dibujo, y deseo quedarme en ese instante.
En cada recuerdo te he buscado, en cada bocado de mujer, en cada mirada perdida al suelo sin respuestas, huyendo antes del anochecer.
Si te he odiado, si te he querido, si no te he amado, si perdí alguna vez la razón, si he llorado, si conté hasta mil para poder dormir y mis ojos se hubieran volado.
Olvidé y no te he olvidado, me enamoré y no te he olvidado, enfermé de anhelos y volví al trabajo, entre días felices y años
robados al tiempo de mi niñez. Mi vida, tu vida, treinta años olvidados.
Te puedo contar mi vida, trabada, ligera y pesada, once años de felicidad, de mi amor, de mi amigo, del hijo por el que vivo, y que nos mantiene unidos.
Ahora ya no cuento más porque
Te voy a contar mi vida
Con pequeños detalles que han surcado esta historia y teñido de sentimientos nuestras almas que se cruzaron durante un tiempo indeterminado, tres años aproximadamente.
Porque oí decir en alguna ocasión que el tiempo lo cura todo y también que no hay mal que cien años dure pero cuando en las esquinas del tiempo se esconden los sentimientos, las heridas pueden volver a abrirse, y ya no mana sangre solo desaliento y así, de nuevo empiezo a contar mi vida, desde hace algunos millones de minutos hasta hace sólo unos cientos....
Desde antes de los 16 años a pasados los 18 conseguí madurar mi cuerpo y también mi alma. Acompañado por ti, plegué mi infancia y descubrí a la adolescente sentada junto a mi, sobre un mar de césped amé tu ser creyendo tener tu mundo entre mis manos.
Te podría contar cada cita, algunas olvidadas otras que no sucedieron y una que maldigo, ya sabes... soltaste mi mano en el camino, Y me preguntas si te odié, si solo odiaba al destino.
Luego volvimos a vernos, no sé muy bien porque, no sólo una vez, tampoco ya fueron muchas, perseguí tu sonrisa perfecta, tu mirada constante y ahora dices que me buscaste y dices y dices.... y ya no dices nada, sueño bajo tu embrujo y volvemos a esos años, horas, minutos, qué extraño dibujo, y deseo quedarme en ese instante.
En cada recuerdo te he buscado, en cada bocado de mujer, en cada mirada perdida al suelo sin respuestas, huyendo antes del anochecer.
Si te he odiado, si te he querido, si no te he amado, si perdí alguna vez la razón, si he llorado, si conté hasta mil para poder dormir y mis ojos se hubieran volado.
Olvidé y no te he olvidado, me enamoré y no te he olvidado, enfermé de anhelos y volví al trabajo, entre días felices y años
robados al tiempo de mi niñez. Mi vida, tu vida, treinta años olvidados.
Te puedo contar mi vida, trabada, ligera y pesada, once años de felicidad, de mi amor, de mi amigo, del hijo por el que vivo, y que nos mantiene unidos.
Ahora ya no cuento más porque ahora estoy perdido, buscando para encontrarte, te encuentro y te olvido . Y ya no estás, y las risas se vuelven llantos y te vuelves a escapar como el agua entre mis manos.
Tan cerca y tan lejos a la vez y tus ojos despiertos miran y no ven, y ya sólo veo tu boca, tu pelo, pintada tu tez.
Ahora te toca a ti, saber decir que no lo vas a hacer, con puñales de hielo escribir sobre mi piel, juntar las letras, las palabras y cerrar la carta que nunca tendré.
Para mi primer gran amor....
¿TE DUELE?
¿Te duele?
Shh.
Ya no lo hará.
doliese a quien doliese,
Si el cuchillo penetra y la herida escuese,
tu sangre robaría pues esta me pertenece.
En el momento,
En tus labios y los míos,
El contacto frío y el sentimiento ardiente,
No tendrás un derecho aunque desieis desaparecerte.
Doliese a quien doliese,
Si el cuchillo penetra y empieza a sangrar,
Si la mano no es mía no hay manera de su vida preservar.
cuando las flores se marchitan y tú mirada empieza a llorar
Si el dolor no es mío, sus labios he de callar,
Pues yo soy tu si y tú no. Ahorcare Pero no mataré. Cortaré Pero no desgarrare. Arderé Pero no me quemaré.
Tuya es tu vida Pero yo el camino
Tuya es la sonrisa Pero yo el motivo
Solo quiero que apagues todo mi deseo primitivo.
Que me hace enfermar,
Que me hace llorar,
¿Puedes tu apagar mi fuego tentativo?
Tras tus rejas actúas como si fuera prohibido.
Me acercaría y tus pasos hacia atrás,
¿acaso sabes con quién tú estás?
Tal vez tus ojos me observan, pero no me ven de verdad,
Quiero que me mires, tienes tantas razones para alardear.
Necesito apagarme, o tus pieles en mi se van a quemar.
Enviado por c-jinx
EN LA CÁRCEL
Un preso va y le pregunta a otro:
- Oye, ¿y tú por qué estás aquí?.
Y el otro va y le contesta:
- Pues porque no me dejan salir...
La vida no es color de rosa, es de color que la quieras ver.
Berenice
ALGUIEN ME DICE: TEN CUIDADO...
Alguien me dice: Ten cuidado
con Rosa que la matas,
las rosas, no tocarlas mejor,
no se te quede el corazón sin Rosa.
José Antonio Muñoz Rojas
¿TE DUELE?
¿Te duele?
Shh.
Ya no lo hará.
doliese a quien doliese,
Si el cuchillo penetra y la herida escuese,
tu sangre robaría pues esta me pertenece.
En el momento,
En tus labios y los míos,
El contacto frío y el sentimiento ardiente,
No tendrás un derecho aunque desieis desaparecerte.
Doliese a quien doliese,
Si el cuchillo penetra y empieza a sangrar,
Si la mano no es mía no hay manera de su vida preservar.
cuando las flores se marchitan y tú mirada empieza a llorar
Si el dolor no es mío, sus labios he de callar,
Pues yo soy tu si y tú no. Ahorcare Pero no mataré. Cortaré Pero no desgarrare. Arderé Pero no me quemaré.
Tuya es tu vida Pero yo el camino
Tuya es la sonrisa Pero yo el motivo
Solo quiero que apagues todo mi deseo primitivo.
Que me hace enfermar,
Que me hace llorar,
¿Puedes tu apagar mi fuego tentativo?
Tras tus rejas actúas como si fuera prohibido.
Me acercaría y tus pasos hacia atrás,
¿acaso sabes con quién tú estás?
Tal vez tus ojos me observan, pero no me ven de verdad,
Quiero que me mires, tienes tantas razones para alardear.
Necesito apagarme, o tus pieles en mi se van a quemar.
Enviado por c-jinx
EN LA CÁRCEL
Un preso va y le pregunta a otro:
- Oye, ¿y tú por qué estás aquí?.
Y el otro va y le contesta:
- Pues porque no me dejan salir...
La vida no es color de rosa, es de color que la quieras ver.
Berenice
ALGUIEN ME DICE: TEN CUIDADO...
Alguien me dice: Ten cuidado
con Rosa que la matas,
las rosas, no tocarlas mejor,
no se te quede el corazón sin Rosa.
José Antonio Muñoz Rojas
