Perfil Público de michel100
Miguel Martinez Janariz
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Puntos
Día 0.98
Puntos
Semana 0.98
Puntos
Mes 11.26
Puntos
Año 1
Seguidor
0
Seguidos
Muerte de Federico
Mi cuerpo, a un olivo lo arrojaron,
piel seca, piel sola, piel blanca,
bajo la luna gitana.
A empujones me bajaron del camión,
gritando: ¡Viva España!
Mis compañeros de infortunio
rezaron en silencio una triste avemaría que escucharon
las golondrinas dormidas.
José asustado me miro de soslayo,
la noche le aclareo el rostro
y un polvo ingenuo se levantó
cual pregonero de la muerte
detrás de sus pisadas.
Unos grillos cantaron
la última partitura que mis oídos escucharan
y unas zarzas preñadas de miedo
rezaron la oración de los difuntos.
Una luna hermosa con reflejos plateados
sobre el suelo gimiente, aclaraba el campo
hasta el último romero,
mis otros compañeros de muerte,
Francisco y Juan, fumaban sendos cigarrillos
en el sendero que los conducía hasta la muerte.
Un cielo rojo con fulgor de Andalucía
acarició mi rostro cubierto de estrellas,
y pálidos brezos se asomaron al barranco,
mientras hombres malvados a punta de pistola
me llevaron hasta el fatídico tronco señalado.
Eran siete hombres,
que hablaban en burdas conversaciones,
y se reían de mis ademanes,
vociferando al aire palabras soeces,
mancillando la quietud de la noche.
El de la camisa azul me llamaba pervertido,
el sargento de gesto adusto, rojo y degenerado,
los observé con iracunda mirada,
mientras un viento nervioso agitaba las ramas de los árboles,
cual atormentados monstruos mi imaginación formaba.
Yo nunca oculte mis preferencias
por el deseo que la piel enciende.
Lo fui todo en la vida:
hombre y mujer,
olivo y limonero,
carne, verso y sonrisa.
Nos formaron delante del olivo
con los ojos vendados,
y una noche de sepulcros
invadió un silencio extraño.
El sargento se dio tiempo,
y cumplió escrupulosamente
con todos los pormenores.
¡Disparen, carajo!”,
gritó con furia incontrolada.
Un estruendo se alzó por el aire
con olor a pólvora malherida.
Dos detonaciones secas
acabaron con mi vida.
La más mortífera fue al pecho,
la otra a mi costado,
un súbito mareo bla
YA NO ERES TÚ
Tu suéter ya no huele a ti,
ya no estás aquí
y cuando te veo
ya no se me agita el corazón.
Ya no eres tú la razón
de mis desvelos
y de a la luna mis ruegos.
Era el único sentimiento
que me recordaba que fuiste tú.
Tú eras mi hogar,
y ahora de mi corazón
te tengo que desterrar,
cada pared desgarrar
para después todo tirar,
sepultar quizás
y olvidar que estuviste
en mi corazón algún tiempo atrás.
Cuando no había maldad,
cuando todo estaba en paz,
cuando me querías
y en tu mente yo “existía”.
Me doy cuenta
que tus huellas desaparecen,
este amor ya no crece,
ahora solo es un recuerdo
que ya no muerde,
ya no aprieta,
ya no asfixia,
y me hiere en lo mínimo.
Ya no eres mi razón,
ni mis desvelos
y mucho menos
de a la luna mis ruegos.
Enviado por mdemiranda
DEFINICIÓN
Incorruptible: dícese de quien exige un precio demasiado alto.
Si das pescado a un hombre hambriento lo nutrirás durante un día. Si le enseñas a pescar, le nutrirás toda su vida.
Lao-Tsé
COPOS DE NIEVE SOBRE WIVENHOE
Entrecruzados
caen,
se aglomeran
y un segundo después
se han dispersado.
Caen y dejan caer
a la caída.
Inmateriales
astros
intangibles;
infinitos,
planetas en desplome.
José Emilio Pacheco
YA NO ERES TÚ
Tu suéter ya no huele a ti,
ya no estás aquí
y cuando te veo
ya no se me agita el corazón.
Ya no eres tú la razón
de mis desvelos
y de a la luna mis ruegos.
Era el único sentimiento
que me recordaba que fuiste tú.
Tú eras mi hogar,
y ahora de mi corazón
te tengo que desterrar,
cada pared desgarrar
para después todo tirar,
sepultar quizás
y olvidar que estuviste
en mi corazón algún tiempo atrás.
Cuando no había maldad,
cuando todo estaba en paz,
cuando me querías
y en tu mente yo “existía”.
Me doy cuenta
que tus huellas desaparecen,
este amor ya no crece,
ahora solo es un recuerdo
que ya no muerde,
ya no aprieta,
ya no asfixia,
y me hiere en lo mínimo.
Ya no eres mi razón,
ni mis desvelos
y mucho menos
de a la luna mis ruegos.
Enviado por mdemiranda
DEFINICIÓN
Incorruptible: dícese de quien exige un precio demasiado alto.
Si das pescado a un hombre hambriento lo nutrirás durante un día. Si le enseñas a pescar, le nutrirás toda su vida.
Lao-Tsé
COPOS DE NIEVE SOBRE WIVENHOE
Entrecruzados
caen,
se aglomeran
y un segundo después
se han dispersado.
Caen y dejan caer
a la caída.
Inmateriales
astros
intangibles;
infinitos,
planetas en desplome.
José Emilio Pacheco
