Perfil Público de poly-cba
Poly
Un poco sobre poly-cba
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Puntos
Día 3.34
Puntos
Semana 3.36
Puntos
Mes 446.56
Puntos
Año 18
Seguidores
7
Seguidos
Quisiera enredarme entre hilos de luz,
escapar de esta tiniebla fría
que me persigue donde voy.
Quisiera hundirme en la piel del cielo,
descubrir que a veces es bueno
sentir un absurdo temor.
Que no es tiempo perdido
un trago amargo de angustia
ni las horas que dura un dolor.
Que llorar en silencio
es regar el alma para que crezca
hermosa, por dentro, una flor.
Y esperanzada vaya conmigo
para engendrar frutos de vida
en mi cansado corazón.
Hoy, para acariciar sus pétalos,
solo necesito que penetre,
entre sombras, un rayo de sol.
Cuando el cielo sereno se muestre estrellado,
la última noche, la primera del año,
mira la estrella más bella un momento,
yo en ese instante la estaré viendo.
Y acariciando el aire con mis manos
cerraré los ojos, me quedaré soñando.
Soñaré que estás a mi lado
mirandome con tus ojos claros
y cuando el sueño me parezca realidad
quiero que tu mirada,
desde una estrella, me haga despertar.
Estoy asomada a un otoño
vacío de luz, vacío de fe,
y podría soñar como antes
pero están cansándome mis sueños.
Yo les fabrico una cuna azul
y ellos me traicionan sin reparos,
desordenan mis neuronas,
aceleran mis latidos
y al final me dejan a un costado...
Y me quedo sola, con mi realidad,
con la vida golpeando duramente
sin haber aprendido a resistir,
con las ganas eternas de esperar
y la certeza de nunca recibir.
CUANTO DIERA
Daría todo por robar tu aliento
ser ladronzuelo de ese aroma:
por un beso despertar de mi coma,
ser un adicto a tu sentimiento.
Sería esclavo de mi sufrimiento
de mi vicio y de mi adicción
si al besarte lloro de emoción,
si mirarte no es impedimento.
Diera todo por ser tu aurora
tú manta tú calor tú cobija
y tu mirada linda siempre elija
tenerte hoy, mañana y ahora.
Cuánto diera por morir en tus brazos
en una tarde fresca sin memoria;
ser el diferente en tu historia
vivir para siempre en tu regazo.
Enviado por charles_colt
„Si no tiras la basura en tu casa, porque la tiras en el campo? Acaso no sabes que gracias a la madre naturaleza no solo vives tu! si no la humanidad entera“
Emily Spain
¡Que venga la muerte!
¡que venga! que aquí la espero.
Que venga como el viento.
Rauda y decidida, con su guadaña en la mano y la mirada de frente.
¡Que vevenga la muerte!
¡que venga! que aquí la espero.
Que no hay hombre que la espere como yo la espero.
En pie y con la cara en alto,
firme como un soldado en el frente
rozado por los vientos de tanato
y rezando por algo de suerte.
¡Que venga la muerte!
¡que venga! que aquí la espero.
Rodrigo
05/04/2017
Derechos Reservados de Autor.
Bruno C
CUANTO DIERA
Daría todo por robar tu aliento
ser ladronzuelo de ese aroma:
por un beso despertar de mi coma,
ser un adicto a tu sentimiento.
Sería esclavo de mi sufrimiento
de mi vicio y de mi adicción
si al besarte lloro de emoción,
si mirarte no es impedimento.
Diera todo por ser tu aurora
tú manta tú calor tú cobija
y tu mirada linda siempre elija
tenerte hoy, mañana y ahora.
Cuánto diera por morir en tus brazos
en una tarde fresca sin memoria;
ser el diferente en tu historia
vivir para siempre en tu regazo.
Enviado por charles_colt
„Si no tiras la basura en tu casa, porque la tiras en el campo? Acaso no sabes que gracias a la madre naturaleza no solo vives tu! si no la humanidad entera“
Emily Spain
¡Que venga la muerte!
¡que venga! que aquí la espero.
Que venga como el viento.
Rauda y decidida, con su guadaña en la mano y la mirada de frente.
¡Que vevenga la muerte!
¡que venga! que aquí la espero.
Que no hay hombre que la espere como yo la espero.
En pie y con la cara en alto,
firme como un soldado en el frente
rozado por los vientos de tanato
y rezando por algo de suerte.
¡Que venga la muerte!
¡que venga! que aquí la espero.
Rodrigo
05/04/2017
Derechos Reservados de Autor.
Bruno C
