Perfil Público de samuel-dixon
Samuel Dixon
Un poco sobre samuel-dixon
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Seguido
Vocogénesis
Tejiendo estoy ahora la voz de la palabra,
que nace en el silencio por dotes del Señor;
y ensayo su figura mientras con ecos labra
el timbre o aquel sonido, muy tierno, cuya flor.
Cubierta de voz, vibra y es tímida en su ocaso
así, cual madre en cinta que espera a su bebé.
El labio le da forma y el puño le da paso,
dejando en evidencia su rostro al que la ve.
Y es ese un gran proceso que nadie sabe cómo,
pues nadie sabe cómo ni cuándo ni por qué.
Entonces, entendemos la esencia del aromo
y toda la certeza que es causa de la fe.
Es fábrica la mente, ¡qué dicha que tenemos!
Es fuerte y es potente, del cielo, lo mejor.
Vivimos por la gracia y eso, eso lo sabemos,
ahora caminemos unidos y en amor.
Mater dulcis
Amiga inseparable, meliflua compañera,
en ti la gloria anida con alma y corazón:
valiente y soñadora, gallarda y guerrillera,
¡oh, madre de la vida, portento y convicción!
La tierra ve tus pasos, bendice tu dulzura
y claman manantiales por darnos lo mejor...
en noches de silencio, te vuelves casta y pura
¡oh, madre, dulce abrigo, bandera del amor!
Al pie de la trinchera, surcando mil caminos,
conduces día y noche la esencia de vivir
y así, con mil consejos, perfectos y divinos
le das a tu linaje la luz del porvenir.
¡Oh, madre Nicaragua de manos laboriosas,
tus ecos son volcanes con dulce entonación,
tus ojos, dos luceros predicen muchas cosas
y cargan la balanza al pie del batallón!
Pean a Rubén Darío
Maestro de los ritmos, liróforo celeste,
que bien pudiste darnos la esencia de un panida.
Las risas de las musas dan ecos de arcipreste
y son tus versos muros que gritan por la vida.
Poeta visionario, de los gnomos amigo;
lector empedernido, navío de los mares.
El cisne wagneriano murió también contigo
batiendo con sus alas, cantar de los cantares.
Ya la odalisca mora presencia en tu aposento
los rostros de las ninfas y silfos orientales,
y suenan los clarines allá en el firmamento:
los ángeles te cantan los coros celestiales.
¡Y llegó el buen poeta!, leyente consentido,
el cielo y las ondinas no dejan de cantar;
aplauden los centauros: ¡Rubén habéis cumplido
el sueño que a tu mente llegó en el despertar!
Los viajes de las hadas y el pájaro enjaulado,
los grifos eminentes, Pegaso con su escudo,
y el príncipe de Gales que en Estival sagrado
le dio muerte a la diosa dejando al Tigre viudo.
¡Y llegó el buen poeta! Se escucha entre la gente
con tanta algarabía cargada de pasión;
y cantan la sonata los elfos, dulcemente
por ser la gran figura que llega al corazón.
¡Princesa, Sonatina, sonríe a la eutrapelia,
sirenas y tritones no dejen de bailar!
¡Y llegó el buen poeta trayendo a Cecaelia;
la viva poesía del fondo de la mar!
¡Oh, dulce Margarita, ya el cíclope ha llegado,
junto a él los faunos, mira, la vida es tierna y bella!
Gorgonas; triunvirato, las xanas el peinado,
y al genio de los genios lo guía una doncella.
¡Y llegó el buen poeta, Rubén el generoso!,
sus versos son racimos de un hombre consagrado,
su prosa es legendaria, suscita lo gozoso
y la ideal encarna la lucha y su legado.
¡Oh, liróforo, se oye! La epiqueya resuena.
El mundo está cantando, ¡Panida, el inmortal…!
Y León, nuestro pueblo te da alegría plena,
mas yo con estos versos te canto en general.
Samuel Dixon
YA NO ERES TÚ
Tu suéter ya no huele a ti,
ya no estás aquí
y cuando te veo
ya no se me agita el corazón.
Ya no eres tú la razón
de mis desvelos
y de a la luna mis ruegos.
Era el único sentimiento
que me recordaba que fuiste tú.
Tú eras mi hogar,
y ahora de mi corazón
te tengo que desterrar,
cada pared desgarrar
para después todo tirar,
sepultar quizás
y olvidar que estuviste
en mi corazón algún tiempo atrás.
Cuando no había maldad,
cuando todo estaba en paz,
cuando me querías
y en tu mente yo “existía”.
Me doy cuenta
que tus huellas desaparecen,
este amor ya no crece,
ahora solo es un recuerdo
que ya no muerde,
ya no aprieta,
ya no asfixia,
y me hiere en lo mínimo.
Ya no eres mi razón,
ni mis desvelos
y mucho menos
de a la luna mis ruegos.
Enviado por mdemiranda
- ¿Hola, es la embajada de Laos?
-
Sí.
- Pues póngame uno de vainilla...
Es que simplemente estoy decepcionado, subestime el como vez el amor
Yazmin Olivares
Y la vida es uno mismo,
y uno mismo son los otros.
Juan Carlos Onetti
YA NO ERES TÚ
Tu suéter ya no huele a ti,
ya no estás aquí
y cuando te veo
ya no se me agita el corazón.
Ya no eres tú la razón
de mis desvelos
y de a la luna mis ruegos.
Era el único sentimiento
que me recordaba que fuiste tú.
Tú eras mi hogar,
y ahora de mi corazón
te tengo que desterrar,
cada pared desgarrar
para después todo tirar,
sepultar quizás
y olvidar que estuviste
en mi corazón algún tiempo atrás.
Cuando no había maldad,
cuando todo estaba en paz,
cuando me querías
y en tu mente yo “existía”.
Me doy cuenta
que tus huellas desaparecen,
este amor ya no crece,
ahora solo es un recuerdo
que ya no muerde,
ya no aprieta,
ya no asfixia,
y me hiere en lo mínimo.
Ya no eres mi razón,
ni mis desvelos
y mucho menos
de a la luna mis ruegos.
Enviado por mdemiranda
- ¿Hola, es la embajada de Laos?
-
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Es que simplemente estoy decepcionado, subestime el como vez el amor
Yazmin Olivares
Y la vida es uno mismo,
y uno mismo son los otros.
Juan Carlos Onetti
