Perfil Público de samuel-dixon
Samuel Dixon
Un poco sobre samuel-dixon
Estadísticas
¿Cómo conseguir puntos?
Puedes obtener puntos y subir en nuestro ranking en función de estos criterios:
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
- 15 puntos por cuento subido
- 10 puntos por poema subido
- 8 puntos por chiste subido
- 5 puntos por frase subida
- 1 punto por cada seguidor
- 0.02 puntos por voto positivo recibido
- -0.02 puntos por voto negativo recibido
Puntos
Día 31.30
Puntos
Semana 31.30
Puntos
Mes 31.30
Puntos
Año 1
Seguidor
1
Seguido
Vocogénesis
Tejiendo estoy ahora la voz de la palabra,
que nace en el silencio por dotes del Señor;
y ensayo su figura mientras con ecos labra
el timbre o aquel sonido, muy tierno, cuya flor.
Cubierta de voz, vibra y es tímida en su ocaso
así, cual madre en cinta que espera a su bebé.
El labio le da forma y el puño le da paso,
dejando en evidencia su rostro al que la ve.
Y es ese un gran proceso que nadie sabe cómo,
pues nadie sabe cómo ni cuándo ni por qué.
Entonces, entendemos la esencia del aromo
y toda la certeza que es causa de la fe.
Es fábrica la mente, ¡qué dicha que tenemos!
Es fuerte y es potente, del cielo, lo mejor.
Vivimos por la gracia y eso, eso lo sabemos,
ahora caminemos unidos y en amor.
Mater dulcis
Amiga inseparable, meliflua compañera,
en ti la gloria anida con alma y corazón:
valiente y soñadora, gallarda y guerrillera,
¡oh, madre de la vida, portento y convicción!
La tierra ve tus pasos, bendice tu dulzura
y claman manantiales por darnos lo mejor...
en noches de silencio, te vuelves casta y pura
¡oh, madre, dulce abrigo, bandera del amor!
Al pie de la trinchera, surcando mil caminos,
conduces día y noche la esencia de vivir
y así, con mil consejos, perfectos y divinos
le das a tu linaje la luz del porvenir.
¡Oh, madre Nicaragua de manos laboriosas,
tus ecos son volcanes con dulce entonación,
tus ojos, dos luceros predicen muchas cosas
y cargan la balanza al pie del batallón!
Pean a Rubén Darío
Maestro de los ritmos, liróforo celeste,
que bien pudiste darnos la esencia de un panida.
Las risas de las musas dan ecos de arcipreste
y son tus versos muros que gritan por la vida.
Poeta visionario, de los gnomos amigo;
lector empedernido, navío de los mares.
El cisne wagneriano murió también contigo
batiendo con sus alas, cantar de los cantares.
Ya la odalisca mora presencia en tu aposento
los rostros de las ninfas y silfos orientales,
y suenan los clarines allá en el firmamento:
los ángeles te cantan los coros celestiales.
¡Y llegó el buen poeta!, leyente consentido,
el cielo y las ondinas no dejan de cantar;
aplauden los centauros: ¡Rubén habéis cumplido
el sueño que a tu mente llegó en el despertar!
Los viajes de las hadas y el pájaro enjaulado,
los grifos eminentes, Pegaso con su escudo,
y el príncipe de Gales que en Estival sagrado
le dio muerte a la diosa dejando al Tigre viudo.
¡Y llegó el buen poeta! Se escucha entre la gente
con tanta algarabía cargada de pasión;
y cantan la sonata los elfos, dulcemente
por ser la gran figura que llega al corazón.
¡Princesa, Sonatina, sonríe a la eutrapelia,
sirenas y tritones no dejen de bailar!
¡Y llegó el buen poeta trayendo a Cecaelia;
la viva poesía del fondo de la mar!
¡Oh, dulce Margarita, ya el cíclope ha llegado,
junto a él los faunos, mira, la vida es tierna y bella!
Gorgonas; triunvirato, las xanas el peinado,
y al genio de los genios lo guía una doncella.
¡Y llegó el buen poeta, Rubén el generoso!,
sus versos son racimos de un hombre consagrado,
su prosa es legendaria, suscita lo gozoso
y la ideal encarna la lucha y su legado.
¡Oh, liróforo, se oye! La epiqueya resuena.
El mundo está cantando, ¡Panida, el inmortal…!
Y León, nuestro pueblo te da alegría plena,
mas yo con estos versos te canto en general.
Samuel Dixon
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
PREGUNTA
¿Sabéis de dónde viene la lana virgen?
Pues de las ovejas feas.
Con el ruido de la guerra no oigo el de las leyes.
Cayo Mario
PRESENTIMIENTO
Presentimiento es esa larga sombra
que poco a poco avanza sobre el césped
cuando el sol sus imperios abandona...
Presentimiento es el susurro tenue
que corre entre la hierba temerosa
para decirle que la noche viene.
Emily Dickinson
SIQUIERA VINE A VIVIR
Siquiera vine a vivir,
sin estar muerto por un ápice,
a lanzar la piedra en el vidrio ajeno
y a esconder la mano en el corazón
para que no la miren con malas intenciones.
Porque, ¿qué sería mi cuerpo sin los dedos?
sin la perfidia de lograr un cometido,
sin el sabor amargo de un desquite en la boca.
¿Qué sería la voz sin la escucha precipitada de los otros?
¿Qué sería la tarde sin el dolor diluido en el tatuaje?
Mientras, caen los pedazos del espejo
donde te ofrendaste sin púlpito.
Yo te ofrezco un ebbo sin cardos
una danza sin cuchillos en las rodillas
el camino de piedras donde iremos
con los brazos apretados por los yelmos de azucenas y vicarias.
Escucharé tus faltas una a una
y subiré al monte a vomitar
la fécula obscena del pecado,
mas que todo,
a escucharte mientras paso
el resquicio de la muerte en puntillas,
sobaremos la granada mojada
por los mares de sudores
de la última cita en el Aqueronte.
No me falles:
porque vine a vivir
y si no vienes conmigo,
morder mi propia sal
sería un acto demoníaco y distraído,
un pecaminoso resultado
de morirme ocultando
la lentitud conque, en tu presencia,
se equidista la muerte,
y no sería osadía atarla.
Mientras esto sucede,
he venido a que atemos
los nombres a un propósito
sin enunciar todavía un epitafio.
Enviado por frankcarlos
PREGUNTA
¿Sabéis de dónde viene la lana virgen?
Pues de las ovejas feas.
Con el ruido de la guerra no oigo el de las leyes.
Cayo Mario
PRESENTIMIENTO
Presentimiento es esa larga sombra
que poco a poco avanza sobre el césped
cuando el sol sus imperios abandona...
Presentimiento es el susurro tenue
que corre entre la hierba temerosa
para decirle que la noche viene.
Emily Dickinson
