Ranking completo de hoy
CUANTO DIERA
Daría todo por robar tu aliento
ser ladronzuelo de ese aroma:
por un beso despertar de mi coma,
ser un adicto a tu sentimiento.
Sería esclavo de mi sufrimiento
de mi vicio y de mi adicción
si al besarte lloro de emoción,
si mirarte no es impedimento.
Diera todo por ser tu aurora
tú manta tú calor tú cobija
y tu mirada linda siempre elija
tenerte hoy, mañana y ahora.
Cuánto diera por morir en tus brazos
en una tarde fresca sin memoria;
ser el diferente en tu historia
vivir para siempre en tu regazo.
Enviado por charles_colt
-¡Manolo! ¡Manolo! ¡Corre que se está quemando el edificio contiguo!
-¿Conmiguo?
El límite lo pone el universo, o el lector/a. Se trata de trascender y ayudar.
El que regala bien vende si el que recibe lo entiende.
María Luisa Bernardo Alcojor
Y tú quieres oír, tú quieres entender. Y yo
te digo: olvida lo que oyes, lees o escribes.
Lo que escribo no es para ti, ni para mí, ni
para los iniciados. Es para la niña que nadie
saca a bailar, es para los hermanos que
afrontan la borrachera y a quienes desdeñan
los que se creen santos, profetas o poderosos.
Jorge Teillier
CUANTO DIERA
Daría todo por robar tu aliento
ser ladronzuelo de ese aroma:
por un beso despertar de mi coma,
ser un adicto a tu sentimiento.
Sería esclavo de mi sufrimiento
de mi vicio y de mi adicción
si al besarte lloro de emoción,
si mirarte no es impedimento.
Diera todo por ser tu aurora
tú manta tú calor tú cobija
y tu mirada linda siempre elija
tenerte hoy, mañana y ahora.
Cuánto diera por morir en tus brazos
en una tarde fresca sin memoria;
ser el diferente en tu historia
vivir para siempre en tu regazo.
Enviado por charles_colt
-¡Manolo! ¡Manolo! ¡Corre que se está quemando el edificio contiguo!
-¿Conmiguo?
El límite lo pone el universo, o el lector/a. Se trata de trascender y ayudar.
El que regala bien vende si el que recibe lo entiende.
María Luisa Bernardo Alcojor
Y tú quieres oír, tú quieres entender. Y yo
te digo: olvida lo que oyes, lees o escribes.
Lo que escribo no es para ti, ni para mí, ni
para los iniciados. Es para la niña que nadie
saca a bailar, es para los hermanos que
afrontan la borrachera y a quienes desdeñan
los que se creen santos, profetas o poderosos.
Jorge Teillier
